Un cuarto propio

Wonder Woman, la heroína que lastimó el ego masculino

Rakel Hoyos

Aunque la cinta se estrenó a principios de mes, apenas hace una semana tuve la oportunidad de disfrutar la historia de esta fabulosa superheroína perteneciente al mundo de DC Cómics.

 

A pesar de no ser tan fan de los superhéroes, disfruté muchísimo la película, más que ninguna otra de este tipo. Me pareció divertida, emocionante y emotiva; no hubo momento alguno en el que perdiera mi atención.

 

Sin embargo, buscando otras opiniones de críticos de cine y columnistas, me encontré un fenómeno interesante: las exaltaciones y críticas positivas (en su mayoría) venían de voces femeninas; contrario a esto, los escritores hombres se centraron en descalificaciones y puntos negativos. Y lo más curioso es que fueron ellos los que decidieron que Wonder Woman no es feminista.

 

Los discursos se partieron completamente. Por un lado, nosotras hablamos de empoderamiento, discurso de género, el rol de la mujer en la sociedad y de romper con estereotipos; por el otro, ellos basan sus argumentos en comparaciones con otros superhéroes masculinos: en la historia, el origen, los villanos y hasta “el carisma”. Todo esto me parece tan machista como decir que “no puede ser una digna representante de los superhéroes porque es mujer”. En realidad, creo que esto se debe a que se vieron heridos los egos masculinos por la representación de una mujer más inteligente y más fuerte que cualquier hombre. Al parecer, Diana (el nombre real de la mujer maravilla en la historia) logró incomodar e indignar a los caballeros al decir que “Los hombres son esenciales para la procreación, pero cuando se trata de placer, son innecesarios”.

 

Entiendo que dicha sentencia no es nada halagadora, pero gustó dentro del público femenino tanto como las cualidades de fortaleza e inteligencia de la protagonista.

 

Una de las críticas que le hace la perspectiva masculina a esta cinta es que no propone nada novedoso, pues se sigue valiendo de los típicos clichés de Hollywood. Para empezar, estos detractores deberían entender que la admiración que las mujeres sentimos hacia esta heroína radica en que no tenemos otro comparativo dentro del mundo del cine (de este género, claro).

 

Además, es la primera película de superhéroes dirigida por una mujer: Patty Jenkins (sí, ya sé que los guionistas son hombres). Y como partidaria de apoyar toda forma de trabajo creativo hecho por una mujer, este dato me parece importante. Pero no lo fue para mucho varones, quienes minimizaron el trabajo de la directora: que si los lugares comunes, que si la ropa, que si la historia, que no tiene un enfoque completamente feminista, que si el elemento romántico. Es obvio que este tipo de películas no se podían salvar de recurrir al aspecto amoroso; pero en realidad, no lo explota de una forma exagerada, pues no es el amor por un hombre lo que determina las acciones de Diana.

 

No puedo hablar como una experta en superhéroes porque no lo soy, pero sí como una cinéfila que ha visto infinidad de lugares comunes, fallas argumentales y elementos de lo más patéticos y aburridos en películas hollywoodenses, tanto de DC Comics como de Marvel. No podemos negar que hay escenas verdaderamente vergonzosas en otras películas de superhéroes; por ejemplo, en Batman vs Superman, cuando resulta que las madres de ambos llevan por nombre Martha, y ese simple hecho resuelve el conflicto (¡qué fue eso!).

 

Pero no quiero caer en la descalificación para salvar mis argumentos. A lo que voy es que estos lugares comunes y clichés se dan en todas las películas, Woonder Woman no es la excepción. Para los espectadores, cada una de estas cintas tendrá sus momentos buenos y malos. Pero considero que la crítica masculina se cuelga de estos detalles para hacer un ataque sobre una supuesta visión feminista mal lograda y descalificando lo que muchas mujeres sí disfrutamos como una forma de entretenimiento diferente a lo que estamos acostumbradas (Pero viene entonces la autoridad masculina otra vez a decirnos qué es bueno y qué no lo es).

 

Entre los mejores elementos que puedo mencionar de la película –y que espero sirvan como recomendación para quien no la ha visto– está el hermoso escenario elegido para representar la isla de Themyscira, hogar de las Amazonas. Si bien es breve la aparición de estas guerreras, también representa uno de los mejores momentos en toda la historia. Pienso en películas como Corazón Valiente, Troya o hasta El Señor de los Anillos, en las que todos los guerreros son hombres. Siempre fui fanática de las batallas con espadas, arcos y caballos, aquellas peleas honorables antes de las armas de fuego. Y ahora, ver un ejército de mujeres protagonizando este tipo de enfrentamientos, me pareció más emocionante que cualquiera de las cintas mencionadas.

 

Para quienes critican que las Amazonas sean hermosas y estéticas, en primera, es lógico que en la industria del cine norteamericano se hacen este tipo de elecciones basadas en el plano estético, pero también hay que reconocer que no todas eran el estereotipo; que si lucían cuerpos atléticos, bien lo podemos atribuir a los duros entrenamientos (dentro de la ficción).

 

Otro momento que disfruté enormemente fue ver a Diana tomar las riendas en el enfrentamiento con los alemanes, dirigiendo a sus compañeros y desoyendo toda recomendación masculina. Ella siempre hizo lo que quiso durante toda la historia. Una lección que no nos caería mal tomar en cuenta.

 

En conclusión, no es que las mujeres nos conformemos con los elementos feministas que encontramos en Wonder Woman y que vayamos a tomarla como el máximo ícono del feminismo moderno. Pero sí celebramos que no todo lo que veamos en la pantalla grande sea sobre hombres. Ustedes, señores, han tenido por años personajes de superhéroes que admiran; nosotras tuvimos a las princesas.

 

Si el cine comercial sigue apostando por este tipo de propuestas y mejorándolas, yo sí creo que se pueden generar cambios en la ideología con la que se van formando las más jóvenes generaciones. Solo imaginen a las niñas jugando con sus amigas a que son el ejercito de Amazonas, que cada una es una guerrera fuerte y poderosa, en lugar de jugar a ser mamás que cuidan bebés y preparan comida.