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The Yunque’s Rise

Los militantes de la Organización Nacional del Yunque cada vez se sienten con más poder. Basta observar sus declaraciones para percibir que el ascenso de Josefina Vázquez Mota entre las preferencias de los panistas les dio motivos suficientes para sentirse más consolidados que nunca.
 
Insisto. Las declaraciones de sus principales líderes o incluso las acciones de sus militantes revelan su confrontación con otros cuadros del panismo, causada por su confianza ciega en la victoria de Josefina.
 
Como ejemplo tenemos el caso del rector de la Universidad de las Américas, Luis Ernesto Derbez Bautista, quien consideró que las becas repartidas por Felipe Calderón parecen un acto electoral más que de políticas públicas.
 
Otro ejemplo de la soberbia del Yunque es la iniciativa de ley que la diputada panista Ana María Jiménez pretende aprobar. La misma sugiere desarrollar  una comisión que se encargue de elaborar un código de derechos para las familias poblanas en el cual no se incluyen las uniones homosexuales.
 
La intención de formalizar los derechos de la familia es una forma velada de restringir los atributos de una familia. Es decir, con la iniciativa, debido a la natural legislación, se establecerá quién puede y quién no puede obtener estos derechos y más aún, quién o quiénes forman una familia.
 
La iniciativa, plenamente de una ideología conservadora y religiosa, es propuesta por una de las militantes de la Organización.
 
¿Cómo proponer una ley tan conservadora a sabiendas que de inmediato se enfrentará con el tema de los derechos gais?
 
Sencillo. El Yunque y sus militantes están ensoberbecidos porque creen que una ultraderechista, como ellos, se convertirá en presidenta y que desde ahí apoyará sus proyectos, iniciativas y propuestas.
 
Otro ejemplo de soberbia de parte del ala conservadora albiazul es el rector de la UDLA Luis Ernesto Derbez Bautista.
 
Quienes han seguido la relación entre la Organización y el gobierno de Felipe Calderón saben que no fue nada buena.
 
De hecho, a principios del sexenio el presidente emprendió una “cacería” de yunquistas en puestos de gobierno heredados desde la administración de Vicente Fox, en la cual sí estuvieron muchos orgánicos en los puestos de poder.
 
A pesar de esta separación añeja, Luis Ernesto Derbez y otros panistas no declaraban en contra del mandatario de manera directa. Por el contrario, resaltaban las bondades de su gobierno.
 
Pero ahora, a menos de un año para que el presidente entregue el poder y a días de que se defina el candidato del PAN a la Presidencia de la República, Luis Ernesto lo ataca con todo.
 
Desde su posición de rector criticó la estrategia de becas implementada por Felipe Calderón e incluso dejó entrever que la medida es electorera.
 
El Yunque está en la cima de la soberbia.
 
Arropados por la candidata del PAN, se han lazado con más agresividad a defender su ideología fundamentada en la doctrina social de la iglesia católica.
 
Ana María promueve una iniciativa inequitativa por principio y conservadora.
 
Luis Ernesto Derbez embiste al presidente.
 
Eduardo Rivera se confronta con el gobierno del estado y Augusta Díaz con Javier Lozano.
 
La guerra del PAN podría no considerarse más que como una estratégica kamikaze.
imagenpoblana.com Por: Miguel Ángel Cordero