Inicia el proceso para revocar al presidente rumano

Lo acusan de violación de la separación de poderes del Estado, usurpación del papel de primer ministro y desprecio del rol constitucional de mediador entre instituciones
Bucarest.- El Parlamento de Rumanía inició hoy el proceso para revocar el mandato del presidente, Traian Basescu, por violar la Constitución, y que será debatido y sometido a votación mañana.
 
Violación de la separación de poderes del Estado, usurpación del papel de primer ministro y de sus atribuciones, desprecio del rol constitucional de mediador entre instituciones.
 
Esos son sólo tres de los siete puntos invocados hoy en el Parlamento por la coalición gubernamental Unión Social Liberal (USL) -entre socialdemócratas y liberales- para revocar de su cargo al presidente de centro-derecha del país, Traian Basescu, que acaba su segundo y último mandato en 2014.
 
El proceso para destituirle por supuesta violación de la Ley Fundamental comenzó hoy con la lectura ante el Parlamento de los argumentos contra el jefe del Estado, y continuará el viernes con el debate y la votación del texto de revocación por las dos Cámaras rumanas.
 
Previsiblemente, la USL hará valer su mayoría en el Parlamento, y la destitución de Basescu será decidida por los ciudadanos en un referéndum, que podría celebrarse el 15 o el 22 de julio.
 
El Tribunal Constitucional debe dar hasta mañana una declaración consultiva sobre la validez de los argumentos de la revocación.
 
En su intervención en el pleno de hoy, el presidente Basescu acusó a la USL de querer "controlar" la Justicia y todas las instituciones del Estado.
 
Basescu aseguró que la coalición gubernamental quiere evitar también el paso a un Parlamento unicameral y la reducción del número de diputados, según el voto afirmativo en 2009 de los ciudadanos en referéndum a una propuesta de Basescu en este sentido.
 
Basescu propuso a los legisladores organizar, junto al referéndum para decidir su continuidad, una consulta paralela sobre la adopción de una Constitución con un Parlamento unicameral con el número de diputados reducido.
 
Esta reforma constitucional es uno de los caballos de batalla del discurso modernizador de Basescu, especialista en dar la vuelta a situaciones difíciles en las que parece acorralado.
 
La puesta en marcha del procedimiento de destitución supone el punto culminante de la guerra abierta entre el presidente y el primer ministro socialdemócrata Victor Ponta.
 
Ponta llego al poder hace dos meses tras una moción de censura contra el último Gobierno fiel al presidente Baescu.
 
Los eventos se producen en plena ofensiva de la USL por tomar el poder de las instituciones del Estado, tras cuatro años de férreo dominio del conservador Partido Democrático Liberal (PDL) aliado del presidente Basescu.
 
Embajadores extranjeros y la comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, han mostrado su preocupación por lo que consideran ataques a las instituciones del Estado.
 
La disputa entre la presidencia y el Gobierno ha monopolizado el debate político en el país, que celebra en otoño elecciones legislativas con la USL del primer ministro Ponta como clara favorita.
 
En el poder desde 2004, el presidente Basescu se enfrenta a su segundo procedimiento de destitución.
 
En 2007, el voto popular en el referéndum lo ratificó en el cargo después de que el Parlamento votara para destituirle.
 
Basescu, un hombre carismático y directo que llegó al poder con la promesa de acabar con la corrupción y modernizar el país, afronta este procedimiento con una popularidad mucho más baja que en 2007.
 
El presidente ha pagado haber llevado a cabo las políticas de austeridad más duras del continente, así como su incapacidad para instituir un Gobierno estable y su enorme influencia sobre los Ejecutivos anteriores.
imagenpoblana.com Por: EFE