Privatizar PEMEX, ventajas y desventajas

Santiago Villalobos, politólogo de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, expone su opinión sobre las ventajas y desventajas de esta posible privatización de la petrolera
A pesar de que el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, ha negado enfáticamente una y otra vez que haya la posibilidad de privatizar Petróleos Mexicanos (PEMEX), lo cierto es que en términos meramente literales la entrada de capital privado a la paraestatal significaría una privatización de hecho.
 
Al respecto, Imagen Poblana habló con el analista Santiago Villalobos, politólogo de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT), quien emitió su opinión sobre las ventajas y desventajas de esta posible privatización de la petrolera.
 
Para Villalobos, permitir el ingreso de dinero proveniente de particulares sería quizás un de las formas de sacar a la paraestatal del atolladero en el que actualmente está, debido a que la empresa ya no es del todo rentable, sobre todo por la enorme cantidad de dinero que tiene que designar para el pago de sus impuestos, la cual se calcula, absorbe alrededor de 70 % de sus ingresos.
 
“Es ridículo que una empresa paraestatal tenga que pagar tal cantidad de impuestos. Imagínate qué sucedería si una empresa privada pagara eso en impuestos, sencillamente se iría a la quiebra. Así que si por lo menos no se permite la entrada del capital privado, por lo menos sí se tendría que solucionar la situación de los impuestos”, refiere el analista.
 
Privatizar PEMEX o dejar la puerta abierta para la participación del capital privado podría eficientar los servicios otorgados por esta empresa y terminaría, tal vez, con el saqueo del que ha sido víctima desde hace varias décadas. Pero también, en opinión de Villalobos, se podría prestar a la monopolización, como sucedió con otras empresas que se privatizaron, tal es el caso de Teléfonos de México.
 
“Tarde o temprano existiría una monopolización de facto, de una empresa que controlara las decisiones por encima de las demás, y que incluso podría traer a sus empleados y despedir a los que ya tienen trabajo en PEMEX”.
 
Sin embargo, el analista afirma que la empresa ya es un monopolio en los hechos, controlada solo por el Gobierno, y vendiendo el petróleo 15 veces más de lo que cuesta su extracción.
 
Respecto a la posible participación de capital extranjero, el especialista aclara que ese es un tema delicado que por ningún motivo debería permitir el Estado Mexicano y aunque las autoridades han descartado totalmente este punto, algunas voces como la del senador Manuel Bartlett han advertido que en su reciente gira por Europa, Peña Nieto “insinuó” esta posibilidad a los empresarios del viejo continente.
 
Existe también el problema, gran problema, de qué hacer sin el dinero que el Estado dejaría de recibir al perder parte de las acciones de PEMEX. Gran parte de las necesidades gubernamentales son cubiertas con lo recibido por concepto de petróleos, lo cual resulta una clara desventaja en caso de privatizar la paraestatal, considera el analista.
 
“Permitir la entrada del capital extranjero no necesariamente significaría mejorar la calidad en los servicios. Hay países donde se ha visto que en vez de mejorar por competir, las empresas se han puesto de acuerdo para manipular los precios de los combustibles y así no generar una verdadera oferta a los clientes”, aclara el politólogo.
 
Finalmente, la posibilidad de abrir la puerta a la inversión privada no significaría del todo una “entrega de la empresa de todos los mexicanos a los particulares”, considera Villalobos; pone de ejemplo países donde el estado tiene un control total en la economía como es el caso de China o Cuba, y que han abierto sus puertas al capital privado.
 
En este último, el académico explica que el país caribeño ha aumentado casi ocho veces su producción petrolera desde que permitió el ingreso de empresas privadas en el proceso de extracción del crudo, muchas de las cuales son de procedencia extranjera principalmente venezolanas.
imagenpoblana.com Por: Tonatiuh Muñoz Aguilar