Triste realidad

Es una complicada realidad la nuestra. Desconfianza de la población con las instituciones. Intolerancia de un lado, apatía del otro.
 
Nuestros líderes políticos no están a la altura. Un hombre que nunca reconocerá la derrota. Otro, reo entrante de la corrupción de un sistema vetusto.
 
Espejismos y sombras aparecen frente a nosotros, engañándonos. Las redes sociales no son más que ventanas de un sector del país, pero evidentemente solo muestran una fracción de la realidad.
 
Pero hay quienes creen en ellas como verdades axiomáticas. Del otro lado están los intolerantes que no aceptan la crítica ni la evidencia subida a las citadas redes.
 
Los jóvenes también se polarizan. Por un lado los #YoSoy132 insisten en que su movimiento es apartidista, pero su versión falla cuando es evidente su respaldo tácito a la beligerancia de la izquierda.
 
Una realidad difícil la nuestra.
 
Difícil porque hay que tomar bandos, pues pareciera que todo aquel que no piense como yo es mi enemigo.
 
Pero en esta polarización los simpatizantes del PRI asumen una posición curiosa. Defienden a su candidato como si defendieran a un equipo de futbol y se niegan a escuchar argumentos sobre el manejo del IFE, muy cuestionable.
 
La gente tiene que estar en uno de los extremos.
 
No hay espacios para el consenso o el diálogo.
 
Qué tanto López Obrador ayuda o le hace daño al país con su posición, se sabrá en unos años. Por ahora su posición solo hace tener más tristeza por nuestra realidad.
imagenpoblana.com Por: Miguel Ángel Cordero