Promueve territorios culturales diferentes para que los habitantes se sientan identificados
Itandehui Pérez Ortiz
Cien ojos es la campaña que pretende que el espectador observe a Puebla con ojos distintos, que el artista vea a la ciudad a partir de lo que observan e intervengan, proyecto que empezó el pasado domingo en el zócalo.
Surge a partir de una investigación de comunicación en el arte urbano y la publicidad que resultó ganadora en el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Puebla, informó en entrevista con Imagen Poblana Gabriela González Carrión, coordinadora de Intervención Cien Ojos.
La primera intervención consistió en un performance con máscaras de la artista Rarotonga y el grupo La Bicicleta–Adá Rarot, exponiendo esculturas hechas con desechos de basura “escultubasura” e instalaciones de “La Puebla invisible”.
En Cien Ojos participan 11 artistas y un colectivo integrado por “No tengo Cuerpo”, “Saner”, Ana María González Carrión “Cara de Mono”, José Luis “Blers”, entre otros.
Intervenciones
El segundo lugar que se intervendrá será las banquetas de la CAPU, donde diariamente se reúnen muchas personas y se trazarán sombras, que se rellenarán de pintura vinílica negra para dar una perspectiva de cuánta gente pisa ese lugar diariamente.
Otros de los lugares será un edificio de la unidad habitacional La Margarita, la arena Puebla, la esquina de la 4 norte y 10 oriente y un puente del ciudad universitaria. Las técnicas que se usarán en estos lugares encierran el grafiti, esténcil, grabados y disciplinas como teatro, performance y fotografía. En total, el programa durará un mes y medio para finalizar el 14 de noviembre.
“El arte urbano que generaremos no propiamente es grafiti; el arte urbano sirve como un forma de crear reflexión no sólo en las galerías y museos”, dijo también la directora General de Cien Ojos.
Lo importante de estas intervenciones artísticas es que serán efímeras y sólo el tiempo las borrará.
Difícil el arte urbano en Puebla
Según la investigación que realizó Gabriela González en el 2000, en Puebla hubo un pequeño movimiento de arte urbano pero se desintegró. Después ha sido difícil que los artistas que hacen calle trabajen en ella y más por las multas a las personas que hacen grafiti. O sólo participan los que están integrados dentro de un programa municipal.
En Puebla existen muchos artistas de este tipo que se han tenido que mover a ciudades como Jalapa, DF y Tijuana, donde están abiertos a este tipo de expresiones.