Pasar al contenido principal

Los mariachis cantan a distancia el corrido del covid-19

Los mariachis cantan a distancia el corrido del covid-19

Los mariachis mexicanos, acostumbrados a lo largo de tres siglos a sobrellevar revueltas, guerras, terremotos y, sobre todo, cambios en modas y gustos musicales, tratan de mitigar la pandemia del covid 19 con serenatas virtuales y fabricando con tecnología escenarios para reemplazar las plazas y calles que han tenido que abandonar.

 

"Nuestra principal urgencia no es sobrevivir solamente en lo económico, sino poder seguir desarrollando nuestra vocación musical", dice a esta agencia Andrés Navarro, portavoz del movimiento Salvemos al Mariachi, que agrupa a unos 400 músicos que habitualmente actúan en la Plaza Garibaldi en el centro de Ciudad de México.

 

A través de la campaña "¡Salvemos Al Mariachi!" en la plataforma Donadora.org se han propuesto recaudar 2,5 millones de pesos mexicanos (unos 105.000 dólares), no sólo para garantizar ingresos a los músicos en ejercicio y sus familias, sino también de muchos otros colaboradores como conductores, vestuaristas y luthiers (fabricantes de instrumentos) e incluso arreglistas o compositores.

 

La concurrida y céntrica Plaza Garibaldi, flanqueada por el mercado de San Camilo, el Museo del Tequila y el mítico bar Mi Tenampa en el que cantaron las grandes figuras de la música ranchera como José Alfredo Solís, Pedro Infante o Chavela Vargas, hoy luce asombrosamente desierta.

 

Ahora, sin flujo de turistas y con los bares y restaurantes cerrados al público, los mariachis no tienen allí a quién vender sus actuaciones.

 

Navarro admite que las medidas sanitarias como las que impiden congregarse a más de 50 personas en un mismo lugar o las recomendaciones para usar tapabocas contempladas dentro del plan del Gobierno mexicano denominado "Susana Distancia" para enfrentar la propagación del virus podrían incluso desaparecer, pero el reto de mantener vigente a los mariachis seguirá.

 

"Necesitamos apropiarnos de la virtualidad y capacitar a muchos músicos en el uso de las tecnologías", indica este violinista de 28 años.

 

El músico forma parte de una familia que ha estado vinculada a la música por lo menos desde hace tres generaciones.

 

SOBREVIVIENTES

 

La música de mariachi surgió en el oeste de México, precisamente en el actual estado de Jalisco, a comienzos del siglo XIX para animar matrimonios ("marriages", en francés, de ahí su nombre), desde cuando ha enfrentado las contingencias de la historia mexicana.

 

Sus sones y músicos acompañaron las gestas de la independencia y luego los diversos bandos en la revolución de 1910.

 

Pero en el intermedio han enfrentado otros múltiples desafíos que intentaron, sin lograrlo, relegarlos a un segundo plano en el panorama cultural mexicano.

 

"Somos unos sobrevivientes", dice Navarro quien evoca como tras los terremotos de septiembre de 1985 y el más reciente de 2017, la Plaza Garibaldi estuvo también vacía por varias semanas, pero la gente regresó a escuchar su música declarada patrimonio de la humanidad por el organismo de Naciones Unidas para la cultura, la Unesco.

 

Los mariachis son veteranos y no se confían, saben que enfrentan otros cambios muy particulares, como la desaparición de canales habituales que utilizaban para difundirse.

 

Ninguna de las emisoras musicales de FM en la capital mexicana, por ejemplo, suele programar temas de mariachis, que han sido desplazados por la ahora más popular música norteña y de banda.

 

"Pero siempre fue así, los gustos musicales cambian: en el siglo XIX los mariachis tocaban valses, en la Revolución sones, a mediados del siglo XX surgió el bolero-ranchero y la temática romántica", explica Gustavo Valdetierra, profesor de la universidad autónoma metropolitana de Ciudad de México.

 

SERENATA VIRTUAL Y PARA MÉDICOS

 

La Secretaría de Cultura de la capital ha adoptado la protección a los mariachis, como una de sus tareas dentro de la coyuntura para enfrentar los efectos de la pandemia en el sector cultural.

 

Durante el Día de la Madre, el pasado 10 de mayo, se programó un concierto a puerta cerrada, transmitido por un canal local para llevar las tradicionales serenatas al formato virtual.

 

La alcaldesa de Ciudad de México, Claudia Sheibaum dijo a la prensa que la campaña mediante serenatas virtuales estará vigente hasta el próximo mes.

 

"Ya para el 10 de julio podremos juntarnos en familia para celebrar mejor", dijo la gobrrnante.

 

En la página de "Salvemos al Mariachi" se puede hacer una donación que da derecho por unos 2 dólares a recibir una interpretación personalizada de una canción, por 5 dólares obtener dos temas con una dedicatoria y por 10 dólares o más comprar una serenata virtual.

 

Las beneficiarias de esas serenatas no sólo son las madres o novias, en algunos caso, sino que ha habido quienes las han comprado para dedicarlas a médicos, enfermeras y personal de los hospitales.

 

Así ocurrió con una serenata que fue cantada ante las puertas del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias de la capital, para homenajear al personal médico y llevar un poco de alegría a los enfermos.

 

Luciendo tapabocas que sumaron a sus vestidos, sombreros e instrumentos tradicionales, los músicos se plantaron ante la puerta del centro médico para interpretar su repertorio

 

Comenzaron por el tradicional "Son de la negra", mientras un grupo de galenos emocionados respondía agradecido desde las rejas y las ventanas del hospital.

SIGUE CONECTADO