Brasil superó el lunes las 80,000 muertes por COVID-19 (la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus) desde el inicio de la pandemia, según los datos oficiales divulgados por el ministerio de Salud.
En su boletín diario, el ministerio informó que en las últimas 24 horas se registraron 632 nuevos fallecimientos, lo que eleva la cifra total hasta las 80,120.
El número de contagios también aumentó (20,257 más en un día) y ya son 2’118,646 los brasileños infectados con COVID-19, aunque la mayoría (más de 1.4 millones) ya se recuperaron.
La primera muerte por coronavirus en Brasil tuvo lugar el 12 de marzo (una mujer de 57 años de São Paulo), que falleció pocos días después de que se confirmara el primer caso en el país, el 26 de febrero, también en São Paulo (sureste).
Este estado, el más rico y poblado del país, es el más afectado por la pandemia, con 19,788 fallecidos y más de 416,434 contagios.
En número de decesos le siguen los estados de Río de Janeiro (sureste), con 12,161; y a más distancia, Ceará (noreste), con 7,815, y Pará (norte), con 5,538.
Según informó este lunes la Fundación Oswaldo Cruz de Río de Janeiro, vinculada al ministerio de Salud, las tendencias de incidencia y mortalidad por COVID-19 se estabilizaron en índices altos.
Tomando como referencia el periodo del 28 al 11 de julio (correspondiente a las semanas epidemiológicas 27 y 28) esta institución concluyó que el impacto del virus en el país se estabilizó, dado que mientras en unos estados cae el número de casos y muertes en otros aumenta.