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Sin temor a réplica

¿Quién engañó a Valentín Meneses?

Gustavo Mirón Reyes

Hay momentos en los que de verdad creo que el PRI no puede estar peor. Siempre digo que el expartidazo ya tocó fondo y no puede caer más.

 

Pero bien dice la Ley de Murphy: “Si algo puede salir mal, probablemente saldrá mal”.

 

Y cual maldición de los adentros del marinismo reaparece Valentín Meneses Rojas. Sí, el bien conocido “Don Fracaso”, quien ahora sueña con ser alcalde de Puebla.

 

No es broma, en serio quiere ser alcalde de Puebla.

 

Pero esta ocurrencia no pudo salir de Meneses Rojas. Al “Vale” alguien le calentó la cabeza y lo convenció de que tenía los argumentos para buscar la candidatura priista a la primera regiduría de la capital.

 

¿Quién puede ser tan cruel para engañar a “Don Fracaso”?

 

Qué van a decir los taxistas extorsionados por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en los tiempos de Meneses Rojas.

 

Con qué cara irá a los medios cuando ni siquiera supo redactar un boletín cuando salió a la luz el escándalo de su exjefe, Mario Marín.

 

Cómo piensa convencer a los poblanos de votar por él si ni siquiera pudo convencer a los propios priistas de votar por Alberto Jiménez Merino.

 

De verdad, ese que convenció a Valentín Meneses de buscar la alcaldía merece un castigo por jugarle broma tan cruel a uno de los marinistas más repudiados.

 

En entregas anteriores, quien escribe esta columna señalaba que el PRI se condenaría a un nuevo fracaso cediendo a los berrinches de Genoveva Huerta para hacer una alianza con el PAN.

 

Ahora, con el destape del “Vale”, hasta Genoveva luce como una opción más viable a la candidatura conjunta.

 

Así de simple, así de cruel.

 

Cabildo de Pátzcuaro se vuelve loco

 

Y hablando de locuras, ahora resulta que el Cabildo de Pátzcuaro ha determinado otorgar la “Presea Vasco de Quiroga en su edición XXXVIII” a nada más ni nada menos que al subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, y otros funcionarios del sistema de salud.

 

Esto lo celebró el alcalde, Víctor Báez, quien ni tardo ni perezoso fue a invitar a López-Gatell a recibir esta presea.

 

Aquí la duda es si el edil Víctor Báez alguna vez ve las noticias, pues quiere premiar al “rockstar” López-Gatell por su dizque combate al COVID-19, pese al desastre en que se ha convertido su estrategia.

 

Que alguien le diga al alcalde que México está en el cuarto lugar en contagios y tercero en muertes por coronavirus en el mundo entero, por lo que López-Gatell y compañía no son muy dignos a una presea.

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