Bélgica emprendió una auténtica cacería propia de una película de acción en contra de un militar de extrema derecha que está fuertemente armado y se escondió desde el lunes en el Parque Nacional Hoge Kempen luego de amenazar con acciones violentas al gobierno, al Ejército y a los virólogos del país. Brigadas militares y policías está están tras él.
El militar, de nombre Jürgen Conings, de 46 años, había estado en la lista del Órgano de Coordinación para el Análisis de la Amenaza en temas de terrorismo y extremismo, con nivel 4, el más alto, mientras que la amenaza general de Bélgica se mantiene en 2. Hasta el momento solo se ha encontrado una tienda de campaña que presumen habría usado y la cual está siendo examinada en busca de ADN y huellas dactilares.
Las amenazas de acciones violentas que Conings confirmó contra el Gobierno, el Ejército y los virólogos del país con acciones violentas quedaron consignadas en tres cartas de despedida dejadas por el soldado. En una asegura que no podía soportar más que los políticos y autoridades médicas controlaran su vida. “Me han entrenado para convertirme en quien soy, ahora voy a usar eso contra ustedes”.
Tras saberse los planes del llamado “Rambo belga”, las autoridades se movilizaron y trasladaron a lugares seguros a Marc Van Ranst, el principal asesor de las autoridades de Bélgica para enfrentar la pandemia del COVID-19 y a la ministra de Defensa, Ludivine Dedonder.
Por su parte, la Fiscalía de Bélgica informó que el soldado está fuertemente armado, pues tendría en su poder al menos un lanzacohetes, un subfusil, una pistola y viste un chaleco antibalas. Se presume que todas estas armas las robó del cuartel al que pertenecía con la excusa de que iba a realizar un ejercicio de tiro. Asimismo, cuatro lanzacohetes antitanque y munición fueron encontrados en el automóvil con el que llegó al parque nacional.
Trascendió que Holanda fue advertido de esta situación, ya que las autoridades suponen que el fugitivo intentaría cruzar la frontera con dicho país, por ello las fuerzas de seguridad del vecino Estado desplegaron sus unidades especiales a los pasos fronterizos y se mantiene en estado de alerta. Lo mismo hicieron tropas alemanas que están al tanto de la situación.