Un oficialismo sin mayoría calificada debuta en la cámara baja

Un oficialismo sin mayoría calificada debuta en la cámara baja

Foto: Xinhua

Un oficialismo sin mayoría calificada debuta en la Cámara de Diputados de México, ante un bloque opositor con 199 de los 500 legisladores, más 23 del socialdemócrata Movimiento Ciudadano, sin los dos tercios necesarios para cambiar la Constitución.

 

"La coalición gobernante tiene una mayoría simple (la mitad más uno) muy holgada, no necesita de la oposición para aprobar leyes en el Congreso, y para tener mayoría calificada (tres cuartas partes) necesaria para cambiar la Constitución lo intentará con partidos opositores, como ocurrió en la legislatura pasada", dijo a Sputnik el politólogo Jorge Javier Romero.

 

Las negociaciones a las que se verá obligado el oficialismo podrían originar incluso alguna alianza legislativa puntual.

 

Los cuatro temas que al presidente Andrés Manuel López Obrador y al gobernante Movimiento de Regeneración nacional (Morena) les interesan son: en primer lugar, la ley reglamentaria que formule una crucial pregunta sobre el referendo revocatorio del mandato presidencial, de marzo de 2021

 

En segundo término, una reforma electoral sobre el instituto ciudadano y autónomo que organiza los comicios y el tribunal que dictamina los resultados.

 

La tercera reforma concerniente al sector eléctrico, para favorecer en el mercado a la estatal Comisión Federal de Electricidad.

 

Y la cuarta es la incorporación de la Guardia Nacional, encargada de la seguridad pública en los últimos dos años, como una fuerza castrense de la cartera federal de la Defensa Nacional.

 

NEGOCIACIONES EN EL CONGRESO

 

Romero, coautor del libro "Balance Temprano: Dese la izquierda democrática", sobre los primeros años de López Obrador señala que "si alguno de los tres partidos de la coalición opositora 'Va por México' apoya al presidente en su reforma electoral, sería suicida; porque eliminaría la representación proporcional de la que dependen las bancadas opositoras".

 

Los que integran esa coalición son el Partido de Acción Nacional (PAN, centroderecha), el Partido de la Revolución Democrática (PRD, centroizquierda) y Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro).

 

En columnas de opinión y corrillos parlamentarios se dice que Morena ha comenzado a buscar un acercamiento con el PRI.

 

El académico, doctorado por la madrileña Universidad Complutense, advierte que "en una reforma electoral estaría en juego la autonomía o la propia existencia del Instituto Nacional Electoral".

 

Al sumarse a un nuevo grupo hegemónico con Morena, por las afinidades en orígenes y biografías de cuadros de ambas formaciones, "el PRI corre el riesgo de desaparecer", advierte el investigador del departamento de Política y Cultura de la Universidad Autónoma de México.

 

"Morena es un movimiento cuya única fuente de unidad es la figura de López Obrador, y su fuerza electoral se acabaría en 2024", agrega Romero.

 

Además, en la segunda parte del sexenio, la propia coalición gobernante se va a deteriorar en la esperada crisis por la sucesión. Así, sumarse a un proyecto de Morena sería "un firmar un acta de defunción".

 

Agrega que la rendija que se abre para las reformas legislativas es que avancen, gracias a tránsfugas "acomodaticios y corruptos" en el Congreso.

 

En cambio, al bloque opositor "le conviene que se establezca una moratoria de reformas constitucionales, que preserven el marco legal, pero hay muchos elementos que pueden modificar esa racionalidad", por la presión sobre diputados con pasados oscuros.

 

OFICIALISMO EN DIFICULTADES

 

El aumento de diputados de oposición le dificulta más a la representación del bloque gobernante impulsar los cambios constitucionales.

 

"Aunque para aprobar leyes tiene la mayoría simple necesaria y el oficialismo podrá hacer lo que quiera", como aprobar el presupuesto, dijo a Sputnik el doctor en Historia José Antonio Crespo, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).

 

El gobernante Morena tiene 198 de los 500 asientos de la Cámara de diputados; y depende de los 37 legisladores de sus aliados del Partido del Trabajo y las 43 curules del Verde Ecologista, que antes fue aliado del PRI.

 

El autor de "Hablan las Actas" y "Contra la Historia Oficial", ambos publicados por Random House Mondadori, considera que, si en la redacción de la pregunta sobre el referendo hay inconformidad del bloque opositor, "y si encuentran que algo es inconstitucional pueden impugnar ante la Suprema Corte".

 

En otras reformas, el escenario también será complicado: "la propuesta oficial de leyes de Energía es estatista y la oposición va en sentido contrario" de ese enfoque, lo que arrojaría un resultado distinto al que busca el presidente.

 

En materia electoral, el investigador observa que existe el riesgo de que el partido mayoritario quede con una elevada sobrerrepresentación con una reforma.

 

Y en materia de seguridad, "si la oposición se mantiene unida, no aceptará que se meta de lleno al Ejército en la seguridad pública, y no se sabe si la intransigencia del presidente va a poder prevalecer, o resulta una reforma deslavada, que no le guste".

 

Finalmente, coincide en que si el PRI se desprende de Va por México, "sería la puntilla, perdería identidad y nadie más votaría por ese partido" que dominó el siglo XX mexicano. (Sputnik)

Notas Relacionadas