De vividores y la poca memoria de Memo

De vividores y la poca memoria de Memo

Cada que llega un nuevo gobierno, ya sea estatal o municipal, comienza el desfile de rémoras de la política, ese grupo de periodistas, exfuncionarios o incluso supuestos representantes sociales que solo quieren colgarse nuevamente de la ubre del poder.

 

No le miento, amable lector, me ha tocado ver desde colegas reporteros anhelando una mensualidad del hombre en el poder, hasta tipos sin calidad moral para pedir favores al gobierno en turno.

 

Lo anterior sale a colación por la curiosa reaparición de un viejo conocido del fino arte de extender la manita, me refiero al dizque filántropo Salvador Sánchez Trujillo, dueño, representante y empleado de Fundación Majocca, y que solo aparece cuando hay un nuevo gobierno.

 

Ya alguna vez me tocó que el señor Sánchez Trujillo se hiciera el ofendido por cuestionar el interés de su fundación por acercarse a presidentes municipales con el objetivo de obtener recursos y luego no dar señales de vida en años.

 

Hizo su escena y exigió que este columnista dijera todo lo contrario, es decir, que alabara su labor social, que aún sigo sin ver.

 

En fin, ahora Sánchez Trujillo se hizo el aparecido en una rueda de prensa para solicitar a diputados federales analizar la reforma a la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), pero el verdadero objetivo era otro.

 

Y es que este señor no tardó en pedir también que se dé la posibilidad de que se dote de recursos públicos a organizaciones civiles, y Majocca sería la primera en apuuntarse.

 

No, por supuesto que no es malo que se apoye a organizaciones civiles, pero sí causa algo de desconfianza que estos recursos lleguen a manos de líderes de este tipo de organizaciones desprestigiados, como es el caso de Sánchez Trujillo.

 

Solo digo, amable lector.

 

Y hablando de sospechas, el exalcalde de Atlixco, Guillermo Velázquez Gutiérrez, se vio muy mal alzándole la mano a Genoveva Huerta Villegas de cara a la renovación de la dirigencia estatal del PAN.

 

“Memo” Velázquez parece haber perdido la memoria y no recordar las tantas veces que se quejó de las acciones de Genoveva, sobre todo cuando lo quisieron dejar sin candidatura y le reventaron el cabildo los mismos panistas.

 

Hoy, con el apoyo “sincero” brindado a Genoveva Huerta, Velázquez Gutiérrez demuestra que hay políticos que nacieron para ser medianitos, que se acomodan donde pueden y donde les ordenan por miedo a erigirse como verdaderos políticos.