El primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, al intervenir ante el Parlamento, manifestó que la economía de esa nación insular se había hundido.
"Ahora vivimos una situación mucho más grave, además de la escasez de combustible, gas, electricidad y alimentos. Nuestra economía está totalmente arruinada. Es el problema más importante al que nos enfrentamos hoy en día", dijo, citado por el diario Economic Times.
Wickremesinghe señaló que la deuda de la empresa estatal de petróleo y gas Ceylon Petroleum Corporation asciende a 700 millones de dólares y que ningún país u organización en el mundo está dispuesto a proporcionar combustible a Sri Lanka.
"Si al menos se hubieran tomado medidas al principio para frenar el colapso de la economía, no estaríamos hoy ante esta penosa situación. Pero hemos perdido esa oportunidad. Ahora estamos viendo señales de una posible caída hasta el fondo", denunció el primer ministro.
Según sus palabras, Sri Lanka espera llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a finales de julio y finalizar un programa de asistencia financiera. Las primeras conversaciones con la delegación del FMI comenzaron en la isla el lunes y durarán 10 días.
"De hecho, es nuestra única opción, tenemos que seguir este camino", insistió Wickremesinghe.
Añadió que Colombo ya había concluido las primeras consultas con el FMI e intercambiado ideas sobre diversos sectores, como las finanzas públicas, los niveles de deuda, la estabilidad del sector bancario y la seguridad social.
El jefe del Gobierno esrilanqués también especificó que está previsto que la reestructuración de la deuda de Sri Lanka esté ultimada a finales de julio, una vez realizadas las conversaciones con las compañías de asesoramiento financiero y jurídico Lazard Ltd y Clifford Chance LLP, contratadas anteriormente por el Gobierno del país.