Temporada de sismos, la creencia sin fundamentos de los mexicanos

Foto: Enfoque

El pasado viernes, la alerta sísmica fue escuchada nuevamente en la Ciudad de México debido al temblor de 5.1 grados que se presentó en Guerrero, movimiento que, pese a que no generó daño, sí provocó temor entre las personas a las que esta alerta despertó, pues estamos a dos semanas de que comience el fatídico mes de septiembre.

 

En México se tiene la creencia que entre agosto y septiembre hay una temporada de sismos que pone en suspenso a millones de mexicanos de estados como Guerrero, Morelos, Puebla y, por supuesto, la CDMX, por lo que hay personas que incluso se mantienen preparadas para salir de sus casas en caso de un temblor, buena costumbre que debería permanecer todo el año y no solo en esta mal llamada temporada de sismos.

 

Sin embargo, esta creencia no tiene fundamento alguno. Los mexicanos piensan que septiembre es el mes en el que más tiembla en México, pero lo cierto es que no está en el primer lugar de temblores. Mucho menos agosto, donde estos fenómenos no son tan frecuentes.

 

En septiembre, de 1900 a 2021, se presentaron 11 siniestros, diciembre es el mes que más ha registrado en ese periodo de tiempo con 12, por lo que se podría tomar a este mes como la verdadera temporada de sismos. En tanto, agosto es uno de los meses que menos movimientos telúricos tienen en su historial con 6.

 

Sin embargo, los mexicanos toman a septiembre como el mes de los sismos debido a los terremotos que se han presentado los 19 de septiembre de 1985 y de 2017, que dejaron una estela de destrucción y pérdidas humanas en CDMX, Puebla y Morelos, por lo que el miedo es mayúsculo.

 

A esto se debe sumar el siniestro del 7 de septiembre de 2017 y 2021, el primero con una magnitud de 8.2 grados, que devastó algunas regiones de Chiapas. 4 años después, los mexicanos vivimos un temblor de 7.1 grados que dejó daños materiales en el Puerto de Acapulco.

 

Estos eventos provocan la alarma de la sociedad, pues aunque no se pueden predecir, es demasiada coincidencia que se presenten estos movimientos en la misma fecha, lo que justificaría en cierta medida el miedo de los mexicanos a este periodo.

 

Cabe destacar que en tercer lugar en cuanto a número de sismos en México aparece el mes de junio con 10, recordando el que tuvo lugar el 15 de junio de 1999 en Tehuacán, que tuvo una magnitud de 7.1 grados y dejó una veintena de muertes y graves daños en inmuebles históricos de la capital.

 

Pese a que no hay elementos para pensar que agosto-septiembre es la temporada de sismos, la sociedad bien haría en reforzar sus medidas de prevención ante cualquier eventualidad, acción que tendría que mantenerse todo el año.

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