¿Quién gana con la crisis europea?

La semana pasada presentamos datos sobre la crisis económica que está afectando a los países europeos, el ultimo trimestre del año estará marcado por un nulo crecimiento para Alemania y Francia, mientras que otros países como Italia y España apenas crecerán 1%, más una elevada inflación de dos dígitos. Lo anterior se traduce en un rápido deterioro de las condiciones de vida del pueblo europeo.

 

En Bélgica, Países Bajos, Reino Unido, Francia y Alemania se han presentado manifestaciones históricas para exigir al gobierno su intervención para frenar el alza de precios, particularmente del gas y la electricidad que han aumentado hasta 250% en el último año. Las mayores concentraciones se vivieron el fin de semana pasado en Reino Unido, donde se quemaron miles de facturas de electricidad que rondaban las dos mil libras al mes, mientras que existen salarios tan bajos como 1,200 libras mensuales, imposibles para pagar la luz, el gas y sobrevivir.

 

Esta inédita situación ha llevado a tomar medidas contrarias a los postulados neoliberales. La primer ministra Liz Truss anunció un tope máximo para las facturas eléctricas de 2,500 libras, la diferencia sería pagada por una subvención del gobierno. Esta medida es insuficiente para hogares que están por debajo de la media de ingresos, además de que llegado el invierno el tope se recorrería hasta 3,500 libras lo que pondrá a los británicos en el dilema entre morir de hambre o morir de frío.

 

También el fin de semana pasado se reanudaron las huelgas en el transporte ferroviario y aeroportuario que estaban suspendidas por respeto a las exequias de Isabel II. Hay que recordar que la dictadura de la isla (y no nos referimos a Cuba sino a Gran Bretaña) prohibió el derecho a huelga con la llamada Ley Covid-19, amén de tener las peores leyes en materia de derecho laboral, por ejemplo, está permitido que la patronal rompa una huelga contratando trabajadores temporales para sustituir a los huelguistas.

 

Pero ¿qué sucede con esta crisis? A diferencia de la crisis de 2008-2009, la actual no es financiera, sino que ocurre en la esfera de la economía real. Una crisis financiera representa una pérdida de valor en activos financieros, pero al final de cuentas se trata de papeles, capital ficticio diría Marx. Por el contrario, una crisis en la economía real ocurre cuando se interrumpe el ciclo de circulación de las mercancías como está sucediendo: la inflación obliga a millones de hogares a reducir su consumo y por tanto disminuye la actividad económica. Si las empresas recortan la producción, recortarán también empleos y el consumo seguirá bajando, por tanto, la crisis se profundiza.

 

Pero en las crisis económicas no todos pierden. Una crisis, también explica Marx, sirve para depurar a los capitales más débiles y su consecuencia es un mayor grado de concentración, es decir, que cada vez sean menos el número de multimillonarios, pero mayor el volumen de su riqueza. Una crisis, entonces, reacomoda la estructura económica, porque reconstruye la tasa de ganancia para los capitalistas que sobrevivan a partir de repartir las ganancias de los capitalistas que han sido eliminados. En esta ocasión serán los capitales europeos los que sufran el peor descalabro, además, por su magnitud esta crisis podría ser el inicio del colapso de Europa, que no tendría condiciones de recuperarse nunca más, pues se añaden una serie de factores en contra, como: a) la dependencia energética, b) el nivel de endeudamiento y c) el envejecimiento de la población que reducirá en una tercera parte el número de habitantes para la siguiente generación.

 

La siguiente gráfica muestra un comparativo de la fortuna de los hombres más ricos del mundo entre 2019 (previo a la pandemia de Covid-19) y este año. Se destaca que Elon Musk, dueño de Tesla, ni siquiera pertenecía al Top 20 en 2019, tres años más tarde se volvió el más rico de todos, su fortuna aumentó mil por ciento. El negocio de Musk son la aeronáutica y la automotriz, sectores bastante dinámicos en el ámbito tecnológico; pero también se dedica a las energías renovables y explora la posibilidad de que el Litio sustituya al petróleo. Es sin duda uno de los grandes ganadores.

Elaboración propia con datos de Forbes

 

Otros aumentos de fortunas considerables se identifican con Bernard Arnault (131%); Larry Page (128%) y Sergey Brin (128%), que están en el área de joyería y ropa y la plataforma Google. Destaca el ingreso de Mukesh Ambani que tiene negocios en la petroquímica, lo que nos estaría indicando que vuelven las fortunas de economías tangibles Musk, Bezos y Arnault) y no sólo digitales. La lista de 2022 la integraron 335 millonarios menos que la de 2021 lo que también comprueba la concentración y la depuración. Mi pronóstico es que para 2023 los multimillonarios del Top 10 tendrán alta relación con los energéticos.

 

Así es el juego salvaje y bárbaro del capitalismo; mientras los pueblos del mundo padecen el empeoramiento de sus condiciones de vida, los multimillonarios crecen sus fortunas de forma exorbitante. Esta situación sigue haciendo vigente la llamada obrera del siglo XIX: ¡Proletarios de todos los países, uníos!

 

*Profesor-Investigador Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

 

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