Cerca de 500 ballenas piloto quedaron varadas en la isla Pitt, en el archipiélago de Chatham, en Nueva Zelanda, informó el Departamento de Conservación (DOC) del país. En primera instancia, 215 cetáceos fueron encontrados el pasado sábado, mientras que un segundo grupo, de 250 ejemplares, llegó a la costa hoy.
Las autoridades informaron que los animales tuvieron que ser sacrificados y sus cuerpos dejados para que se descompongan de manera natural.
Durante la operación, los trabajadores del DOC contaron con el apoyo de la organización benéfica de rescate de mamíferos marinos Project Jonah y de las comunidades locales.
De acuerdo con los expertos, las características de las islas Chatham crean dificultades muy grandes para llevar a cabo salvamentos de animales varados, pues la zona "es conocida por los grandes tiburones blancos, playas remotas y una población residente de menos de 800 personas".
Daren Grover, mánager general de Project Jonah, aseguró que los calderones que sobrevivieron al más reciente varamiento también deberán ser sacrificados.
Esta no es la primera vez que ocurre un acontecimiento de este tipo en la región, pues en 1918 se registró uno en el que fallecieron casi un millar de cetáceos.