Unas activistas ecológicas intentaron pegarse al marco del lienzo 'El grito', del pintor Edward Munch, que se encuentra en el Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño de Oslo, Noruega, pero los guardias detuvieron a las jóvenes, informó este viernes el periódico Tidens and.
Las ecologistas representan al grupo Stans Oljeletinga, una rama del movimiento Extintion Rebellion, que aboga por la lucha contra el cambio climático y organiza protestas y otras acciones en todo el mundo. Las jóvenes intentaron pegarse al marco de la pintura de Munch y colgar un cartel con una cita del secretario general de la ONU, António Guterres.
El cartel decía que "los combustibles fósiles asfixian a la humanidad".
Mientras los guardias del museo detenían a las activistas, una de ellas expresó que "grita mientras la gente muere", y otra, que "grita mientras los políticos ignoran la ciencia". Además, una ecologista aseguró al medio que "ellos juegan al odio, la ira y el shock", y que su objetivo es sacar a la gente de su zona de confort.
A su vez, la compañía de radio y televisión NRK informó que la policía detuvo a tres activistas.
Los activistas ecológicos organizan últimamente acciones en los museos europeos para llamar la atención sobre el problema del cambio climático.
Así, el 14 de octubre, dos chicas del movimiento ecologista británico Just Stop Oil vertieron sopa de tomate sobre el cuadro de Vincent van Gogh 'Los girasoles' en la Galería Nacional de Londres.
Una semana después, dos activistas de la comunidad alemana Last Generation arrojaron puré de papas a una pintura de Claude Monet en un museo de Potsdam. En el Museo del Prado español, los ecoactivistas se pegaron a los marcos de los óleos de Francisco de Goya.