Un grupo de activistas medioambientales protagonizó una inusual protesta en una concurrida carretera de la ciudad de Maguncia, en Alemania, pues pegaron sus manos al asfalto y detuvieron el tráfico durante mucho tiempo.
De acuerdo con medios locales, cuatro personas decidieron pegarse al suelo, bloqueando temporalmente el acceso en la zona.
Uno de los activistas utilizó una mezcla de superpegamento y arena, provocando una adhesión más sólida. Para liberar su mano, algunos obreros se vieron obligados a usar un martillo perforador, separando un pedazo de asfalto de la carretera.
"Su mano se pegó tan fuertemente a la calle que no pudimos liberarla por los medios habituales. Por eso, tuvimos que utilizar un martillo perforador. Pudo levantarse finalmente con un pedazo de asfalto en su mano", dijo un vocero de la policía.
No se sabe cuál es el estado de la extremidad del joven y si pudo ser separada del trozo de pavimento, pero un integrante del grupo aseguró que el activista participó en otra protesta en Berlín poco después.