Tiroteos en 2023 ha dejado más de 14,000 muertos en EU, según la Casa Blanca

Tiroteos en 2023 ha dejado más de 14,000 muertos en EU, según la Casa Blanca

Foto: Xinhua

La vocera del presidente Joe Biden se refirió al dramático fenómeno, luego de que se registró otro fatal tiroteo el fin de semana en un centro comercial del estado de Texas, que dejó ocho muertos.

 

"Lunes 8 de mayo. Eso significa que es el día 128 de 2023. Y ayer, según los principales relatos, fuimos testigos del tiroteo masivo número 201 en este país este año". De esta manera espeluznante y directa comenzó el último lunes, 8 de mayo, la vocera de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, su habitual conferencia de prensa ante periodistas, haciendo hincapié en un nuevo fin de semana teñido de sangre en su país.

 

Y es que el sábado 6 de mayo pasado, en un centro comercial en la ciudad de Allen, en el estado de Texas, ocho personas, entre las edades de 5 y 51 años, fallecieron por heridas de arma de fuego luego de que un hombre disparara indiscriminadamente contra ellas, de acuerdo con testigos que presenciaron la escena.

 

Esta masacre es apenas la más reciente en una serie de episodios violentos que golpea de manera constante a los Estados Unidos, que ya en el 2023 registró 22 tiroteos masivos más que en la misma fecha el año pasado.

 

"Estamos promediando más de uno (tiroteo) por día. Más de 200 tiroteos masivos en 128 días. Estimaciones creíbles muestran que más de 14.000 personas han muerto este año a causa de la violencia armada", señaló la vocera de Biden.

 

Según lo define el Archivo de Violencia Armada, un tiroteo masivo es aquel con un mínimo de cuatro víctimas, heridas o muertas, sin incluir al tirador.

 

"Escuelas, centros comerciales, iglesias, cines, tiendas de abarrotes, templos, lugares que son parte de nuestra vida cotidiana, que son esenciales para nuestra vida cotidiana, día tras día están siendo atacados por armas de guerra que no tienen lugar en nuestras calles", denunció la funcionaria, quien calificó la situación de "crisis".

 

"Estamos hablando del asesino número uno de niños en Estados Unidos, y los republicanos en el Congreso dicen que no hay nada que podamos hacer al respecto”, añadió Jean-Pierre, quien pidió al Congreso acciones.

 

La falta de capacidad política para poner freno a estas matanzas que todos los días se cobran víctimas inocentes en EEUU fue puesta en evidencia nuevamente con las declaraciones del presidente Joe Biden del día sábado 6 de mayo, cuando, lamentando la masacre de Allen, pidió que el Congreso envíe un proyecto de ley que prohíba las armas de asalto y los cargadores de alta capacidad.

 

 

"Promulgar verificaciones de antecedentes universales. (...) Poner fin a la inmunidad de los fabricantes de armas. Lo firmaré de inmediato. No necesitamos nada más para mantener nuestras calles seguras", dijo el demócrata a través de un comunicado.

 

Sin embargo, proyectos legislativos como la verificación de antecedentes universales, que requerirían que todas las ventas de armas se hagan a través de comerciantes con licencias federales, tienen nulas chances de aprobarse en el Congreso debido al rechazo de los miembros de la bancada republicana, que controlan la Cámara de Representantes y mantienen un importante número de parlamentarios en el Senado.

 

Estos legisladores, al igual que su nutrida base electoral, suelen invocar, para defender su posición contraria a la regularización de las armas, a la segunda enmienda de la constitución de los EEUU, que otorga a los ciudadanos el derecho a portar armas.

 

Cualquier iniciativa para limitar ese derecho sagrado, según esta lógica, es contrario a una prerrogativa inalienable que los padres fundadores han establecido en la carta magna, argumentan.

 

En los últimos 30 años, apenas una ley pudo aprobarse en el Congreso para limitar la compra de armas, cuando los republicanos apoyaron el año pasado una iniciativa demócrata para impedir que las personas condenadas por abuso doméstico o que pueden ser una amenaza para otras posean un arma.

 

Exceptuando ese proyecto, que obtuvo apoyo bipartidista, todas las iniciativas —presentadas generalmente por la bancada demócrata— para limitar el acceso a las armas de asalto han fallado una y otra vez en el congreso de EEUU.

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