Autos en medio de inundaciones: ¿quién paga los daños?

Autos en medio de inundaciones: ¿quién paga los daños?

Foto: Enfoque

Luego de una incesante ola de calor, en Puebla y en diferentes partes del país se dieron las primeras lluvias de la temporada este año, lo que también causó estragos en diversas áreas. Árboles tirados, inundaciones en casas y calles son algunos de los efectos adversos de las lluvias, aunque estas traen consigo otros problemas, especialmente para quienes quedan atorados con sus automóviles.

 

En la colonia Francisco I. Madero de Puebla capital se vieron grandes bloques de hielo que alcanzaron casi medio metro de altitud, lo que dañó varios automóviles que quedaron varados. Mientras tanto, en la zona del centro histórico se vieron inundaciones que desplazaron más unidades, inclusive con el bulevar 5 de mayo completamente lleno de agua que alcanzaba las puertas de los coches.

 

 

 

Así como este escenario, es común que los automóviles se queden atorados en medio del agua cuando se presentan lluvias torrenciales; sin embargo, lo que casi nunca saben los usuarios es quién responde ante los daños que sufren sus coches y qué afectaciones podría tener a corto o largo plazo para sus unidades.

 

¿Qué procede en caso de daños a un auto por inundación?

 

Para los casos en los que un auto quedó en medio a una inundación o sufrió algún daño fuerte debido a las intensas lluvias, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) señala que los seguros se puede hacer cargo de los daños, aunque esto dependerá del contrato que tenga cada usuario.

 

De acuerdo a la Condusef, si el usuario tiene un seguro de cobertura amplia, este cubre los daños provocados por siniestros naturales, tales como terremotos e inundaciones, así como robos, choques, volcadura, rotura de cristales y responsabilidad civil por daños a terceros. Estos son los únicos seguros que cubrirán en mayor medida los daños causados en caso de una inundación.

 

Por otra parte, los seguros con cobertura limitada, es decir, aquellos que sólo cubren robo del vehículo y responsabilidad civil por daños a terceros, también cuentan con una cobertura en caso de huracanes, inundaciones, terremotos y los daños que derivan de fenómenos naturales.

 

No obstante, la Condusef señala que hoy en día, en 14 de los 32 estados del país, las leyes locales solo obligan a los dueños de autos a tener un seguro que cumpla con la responsabilidad civil por daños a terceros, estos no contemplan los perjuicios provocados por un fenómeno natural. Tener un seguro, así sea el de cobertura amplia, no garantiza que la empresa vaya a responder por los daños.

 

Para que el seguro no pierda validez, es importante apagar el vehículo cuando se presente la inundación, o en su caso, no intentar encenderlos si la agua fue la que lo apagó. Si no se hace caso a esto, el agua podría ingresar al motor, lo que le da argumentos a la aseguradora para no hacerse responsable de los daños.

 

Tampoco se debe batallar para evitar que el coche choque contra otros o contra árboles en medio de la inundación, ya que esto también lo cubre la póliza bajo el concepto de responsabilidad civil. Lo ideal es, en primer lugar, resguardarse y ponerse a salvo a fin de evitar lesiones físicas, para luego ponerse en contacto con la aseguradora, a fin de que esta evalúe los daños de la unidad.

 

Los daños que causan las inundaciones

 

Los autos en medio de una inundación pueden considerarse casos de pérdida total, aunque esto dependerá de varios factores, como el nivel de daños que tiene o los componentes más dañados. Si el agua entró al motor, si se dañaron la mayoría de las refacciones eléctricas o si simplemente los daños cuya reparación es más grande que el valor del auto, la aseguradora lo considerará pérdida total.

 

La manera en que el automóvil se daña se da principalmente porque el agua entra a sitios delicados, como el motor. Si este se inunda puede llegar a los cilindros, lo que a la postre daña los pistones y las válvulas, haciendo que quede bloqueado. Si el nivel de líquido superó la mitad de la unidad, lo más probable es que haya daño en las bielas, por lo que no se debe poner en marcha, pues podría desbielarse.

 

Las conexiones eléctricas también son sensibles al agua, ya que rápidamente se oxidan y se dañan, principalmente componentes como la computadora central, el alternador, sensores y demás refacciones. El agua también causa estragos cuando se mezcla con otros líquidos, como el aceite o el anticongelante, por lo que estos tienen que cambiarse antes de intentar arrancarlo.

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