
El futbol despierta pasiones como pocos deportes, y es increíble cómo inspira a tantos niños y jóvenes a soñar con ser profesionales. Ese sueño suele ir acompañado de mucha dedicación, entrenamiento y sacrificio, pero también de momentos inolvidables en la cancha.
En este contexto, las academias de futbol surgieron como respuesta a la creciente popularidad del deporte y la necesidad de formar jugadores de manera estructurada y profesional. Aunque no hay una fecha exacta para su origen, el concepto comenzó a consolidarse a finales del siglo XIX y principios del XX. En los años 70 y 80, con la profesionalización del deporte y la globalización, las academias de futbol se expandieron significativamente.
Clubes como el Ajax de Ámsterdam, con su famosa "cantera" y el FC Barcelona, con La Masía, fundada en 1979, establecieron modelos exitosos que inspiraron a otros. En México equipos como Atlas, Pachuca, América, Monterrey y Tigres de la UANL cuentan con academias que han contribuido al desarrollo del balompié mexicano, formando jugadores talentosos.
¿Cómo funciona una academia de futbol?
El funcionamiento de una academia de futbol en México sigue un modelo estructurado que busca identificar, formar y desarrollar talentos futbolísticos, combinando entrenamiento deportivo con formación integral. Las academias dividen a los jugadores en categorías según su edad, generalmente desde los 4-5 años hasta los 17-18 años.
Los interesados deben registrarse, pagar una cuota de inscripción y, en algunos casos, mensualidades. Los jugadores participan en ligas locales, nacionales e internacionales, en estas competencias evalúan el progreso y preparan a los jugadores para el nivel profesional. Los talentos destacados son promovidos a las fuerzas básicas del club, que son el paso previo al primer equipo.
Algunos clubes llevan un seguimiento continuo para identificar jugadores con potencial para contratos profesionales o transferencias al extranjero.
El tiempo que un joven pasa en una academia de futbol varía según su edad de ingreso, el nivel de desarrollo y el sistema del club.
Las academias suelen trabajar con jugadores desde los 4-5 años hasta los 17-18 años, lo que implica un rango de 10 a 13 años de formación para aquellos que comienzan desde pequeños.
Aquellos que entran más tarde pueden tardar de 4 a 6 años en llegar a categorías cercanas a lo profesional, dependiendo de su talento y desarrollo.
Sin embargo, en promedio, menos de 1 % de los niños que ingresan a academias de futbol en México llega a jugar en la primera división profesional. Aunque clubes como Pachuca, Atlas, América, Monterrey tienen tasas ligeramente más altas debido a sus sistemas estructurados, se estima que 1 de cada 100 o 200 jugadores en sus academias logra debutar en la Liga MX.
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En el caso del Puebla, el club no es conocido por contar con una cantera tan prolífica como la de otros clubes, debido a diversos factores que limitan su capacidad, además, el equipo, históricamente, ha dependido más de fichajes de jugadores establecidos o de otras canteras que de promover talentos propios. Esto reduce las oportunidades para los juveniles de sus academias, ya que el primer equipo suele buscar resultados inmediatos.