
El estudio reciente publicado en la revista European Child & Adolescent Psychiatry reveló que cambiar el turno escolar no mejora el rendimiento académico de los estudiantes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). La investigación, llevada a cabo en Brasil con más de 2,200 alumnos, demuestra que si bien estudiar por la tarde incrementa el rendimiento de quienes no presentan síntomas de TDAH, no ocurre lo mismo en quienes padecen este trastorno.
La investigación analizó a 2,240 estudiantes de entre seis y catorce años, evaluando su desempeño en lectura y escritura, así como eventos escolares negativos como suspensiones, repitencias y abandono escolar. Los datos fueron recabados durante un período de tres años como parte del Brazilian High Risk Cohort Study (BHRCS), un proyecto epidemiológico apoyado por la FAPESP en Porto Alegre y São Paulo.
"El cambio de turno no debería considerarse una intervención eficaz para el tratamiento del TDAH. En el caso de los niños con trastorno por déficit de atención, estudiar por la mañana o por la tarde no altera significativamente el rendimiento académico", explicó Maurício Scopel Hoffmann, jefe del Departamento de Neuropsiquiatría de la Universidad Federal de Santa María e investigador del Instituto de Psiquiatría del Desarrollo Infantil y Adolescente.
El análisis comparativo mostró que los estudiantes sin TDAH o con síntomas leves tienen un mejor rendimiento en el turno vespertino. En contraste, los alumnos con dificultades de atención más graves mantienen bajos niveles de desempeño tanto en la mañana como en la tarde, lo que confirma que el ajuste del horario escolar no es suficiente para mejorar su rendimiento.
Según el Ministerio de Salud de Brasil, 7.6 % de los niños presentan trastornos del neurodesarrollo, entre ellos el TDAH, caracterizado por falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Estas dificultades suelen traducirse en un aprendizaje más lento y problemas en lectura, escritura y matemáticas.
Hoffmann destacó que el TDAH no tratado puede generar consecuencias de largo plazo. "Los niños con TDAH que no reciben tratamiento acumulan problemas a lo largo de su vida. Además de lesionarse con más frecuencia, tienden a no aprender al ritmo esperado, a repetir curso y a distanciarse de su círculo social", señaló. Añadió que esto puede derivar en ansiedad y depresión en la edad adulta.
El estudio concluye que aunque cambiar el horario escolar puede beneficiar a la mayoría de los estudiantes, no es una solución viable como medida no farmacológica para mitigar el TDAH. Los expertos recomiendan acompañar a estos alumnos con estrategias específicas de apoyo educativo y terapias complementarias que fortalezcan su rendimiento académico y bienestar socioemocional. (Notipress)