El Servicio Militar Nacional (SMN) es una institución que forma parte de la vida de millones de mexicanos y mexicanas, pero cuyo propósito y alcances reales, especialmente en relación con un posible conflicto bélico, a menudo generan dudas y debate.
El Servicio Militar Nacional es ante todo una obligación constitucional de orden público y militar que la ley impone a todos los mexicanos (hombres, aunque las mujeres pueden participar de forma voluntaria) en edad militar, es decir, a partir de los 18 años.
El objetivo fundamental del SMN, según la Ley del Servicio Militar, es preparar a los ciudadanos para formar parte de las Reservas de las Fuerzas Armadas (Ejército, Fuerza Aérea y Armada).
Esto significa contar con personal capacitado que pueda ser convocado en caso de una movilización o necesidad urgente del país, como la defensa de la soberanía nacional o el auxilio a la población en desastres.
El SMN imparte conocimientos básicos de la doctrina militar, fortalecer valores cívicos, morales, el respeto a los símbolos patrios y el sentido de unidad nacional, y proporcionar una instrucción militar elemental.
El SMN se lleva a cabo de diversas formas; la más común es la modalidad de "Enciso" o a disponibilidad.
Los jóvenes se registran y participan en un sorteo (bolas blancas, azules o negras) para determinar la forma en que cumplirán su servicio. En Puebla capital, dicho sorteo se llevará a cabo el próximo 23 de noviembre.
Quienes son seleccionados ("bola blanca" o "azul") deben asistir a los Centros de Adiestramiento (en México, principalmente fines de semana durante 44 sesiones, cubriendo un año), en las que reciben instrucción de orden cerrado, primeros auxilios, conocimiento de armas, defensa personal y, en ocasiones, participan en labor social.
Los no seleccionados o que obtienen “bola negra”, quedan "a disponibilidad" y solo deben recoger su Cartilla liberada al finalizar el año, sin recibir adiestramiento.
Al cumplir con esta obligación, el ciudadano obtiene la Cartilla de Identidad del Servicio Militar Nacional liberada, documento de identificación militar que en el pasado era un requisito indispensable para ciertos trámites y empleos, y que actualmente sigue siendo necesario para algunos puestos gubernamentales o para ingresar a cuerpos de seguridad.
La relación histórica entre el SMN y los conflictos bélicos es directa, ya que su creación moderna en México, a inicios de la década de 1940, fue impulsada por la necesidad de tener reservas militares ante la amenaza de la Segunda Guerra Mundial.
Hoy en día, la principal función militar del SMN es mantener la Reserva Nacional. Los mexicanos que cumplen el servicio quedan integrados en estas reservas hasta los 40 años de edad.
La pregunta constante es, ¿tendrían que defender el país en caso de guerra?
La respuesta es sí, legalmente sí. La Ley del Servicio Militar establece que los ciudadanos que hayan cumplido con su deber constitucional pasan a formar parte de las Reservas Nacionales.
En caso de una declaratoria de guerra o una necesidad de movilización de las Fuerzas Armadas, estos reservistas podrían ser legalmente llamados a integrarse a las filas para la defensa de la soberanía nacional.
El proceso sería el siguiente según la Constitución: el presidente de la República puede declarar la guerra en nombre de México, previa ley del Congreso de la Unión (Artículo 89, Fracción VIII).
Una vez declarada la necesidad de movilización, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) podría emitir una orden para llamar a las clases de reservistas (primera y segunda reserva) para activarlos en el servicio militar en activo.
Aunque México no ha participado en un conflicto bélico externo de gran escala desde la Segunda Guerra Mundial, y el entrenamiento actual se enfoca mucho en el desarrollo cívico y la ayuda en desastres, el principio fundamental del SMN sigue siendo preparar al ciudadano para la defensa de la Nación en caso de un conflicto armado.