El exluchador de MMA Kirill Tereshin, mejor conocido como el “Popeye ruso”, corre el riesgo de perder ambos brazos debido a las inyecciones de synthol que, por años, se ha aplicado en los bíceps para aumentar el volumen.
Kirill, de 29 años, cursa por un estado de salud precario y riesgoso debido a las infecciones severas que le han ocasionado las sustancias que se ha introducido sistemáticamente en el músculo.
This dude reminds me of the skinny Russian guy Kirill Tereshin who injected oil into his muscles to look bigger lol ????????♂️????????♂️ pic.twitter.com/CTh9SsndTY
— Tom (@IamTom1975) October 29, 2023
De acuerdo con The Sun, los médicos le han diagnosticado fibrosis del tejido y necrosis, patologías que están acabando con la masa muscular de sus brazos. En un último intento de salvar las extremidades superiores, los especialistas han sugerido operaciones de injertos de piel, aunque es lejana la posibilidad de éxito porque los resultados de los análisis clínicos del paciente son desalentadores.
Kirill Tereshin comenzó con las inyecciones de synthol en 2017 y desde entonces presumió sus enormes bíceps en redes sociales, lo que le valió el apodo de Popeye. Aunque profesionales de la medicina le advertían que esa práctica acabaría mal, continuó con las inyecciones y en 2019 comenzó la crisis, pues su musculatura comenzó a deteriorarse.
Kollarına jel enjekte ettiren Rus vücut geliştirme sporcusu Kirill Tereshin ameliyattan sonra ilk kez poz verdi.
— Az Önce Oldu (@azonceolducom) November 20, 2019
Kirill'in kolundan çıkan petrol bazlı jel maddenin kol kasları boyunca yayıldığı belirtildi. pic.twitter.com/BTdQMCsaJh
El médico Dmitry Melnikov, de la Universidad Estatal de Moscú, ha advertido que el daño es tan grande que su vida está en riesgo y, tal vez, la amputación de los brazos es lo único que queda por hacer.