Alerta invernal: la expansión global de la “supergripe” y su llegada a México

Alerta invernal: la expansión global de la “supergripe” y su llegada a México

Foto: Freepik

Otra vez, como ha ocurrido en otros inviernos recientes, diciembre llega acompañado de una alerta sanitaria. Esta vez, la atención se centra en la llamada “supergripeH3N2, una variante de la influenza estacional que ha generado preocupación en distintos países por el rápido incremento de contagios y la presión que comienza a observarse en hospitales. 

 

Este subtipo del virus de la influenza A, responsable históricamente de brotes estacionales, surgió en 1968 tras una recombinación genética entre virus humanos y aviares, y desde entonces experimenta mutaciones anuales que le permiten evadir parcialmente la inmunidad adquirida por la población.

 

Para la temporada 2025-2026, la atención científica se ha concentrado en el subclado K del H3N2, identificado por primera vez en agosto de 2025. Esta variante acumula siete mutaciones en la proteína hemaglutinina (HA), lo que incrementa su capacidad de transmisión y reduce ligeramente el reconocimiento por anticuerpos generados por vacunas previas. 

 

Sin embargo, de acuerdo con expertos consultados, estas modificaciones no aumentan su letalidad respecto a otras cepas estacionales, por lo que el riesgo principal radica en su rápida propagación.

 

Los síntomas aparecen de forma abrupta y suelen incluir fiebre alta, tos seca intensa, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares y de cabeza, así como fatiga extrema y escalofríos. En algunos casos puede presentarse náusea o diarrea. 

 

Aunque la mayoría de los pacientes se recupera en un periodo de cinco a siete días, la tos puede persistir hasta tres semanas. En grupos de riesgo, cómo niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas como diabetes, asma u obesidad, el virus puede derivar en neumonía o agravar condiciones preexistentes.

 

La transmisión ocurre principalmente a través de gotículas respiratorias emitidas al toser, estornudar o hablar, así como por contacto con superficies contaminadas. El período de incubación va de uno a cuatro días, y la mayor contagiosidad se presenta durante los primeros tres o cuatro días de síntomas. Esta dinámica ha facilitado la rápida dispersión del virus en escuelas, centros de trabajo y espacios públicos durante las primeras semanas de la temporada invernal.

 

¿Cómo se está comportando en el mundo?

 

La actividad global de influenza ha aumentado de forma acelerada desde octubre de 2025, con un inicio prematuro de la temporada invernal en el hemisferio norte impulsado por la expansión del subclado K del H3N2. Este linaje, identificado como dominante en regiones del Pacífico Occidental y cercano al 50 % en Europa, ha impulsado un repunte temprano y amplio de contagios

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el riesgo actual se mantiene como moderado, sin indicios de mayor severidad clínica respecto a otras variantes, aunque con transmisión acelerada debido a la baja inmunidad poblacional frente a esta cepa menos frecuente.

 

En Norteamérica, mantiene una tendencia ascendente, con H3N2 representando el 71 % de los subtipos circulantes y el subclado K. Estados Unidos y Canadá registran un aumento sostenido de hospitalizaciones y advierten que el desajuste parcial entre la cepa circulante y la vacuna podría reducir la eficacia, aunque insisten en la importancia de inmunizarse para prevenir cuadros graves. 

 

¿Está México aplicando protocolos?

 

En México, el 12 de diciembre, la Secretaría de Salud confirmó el primer caso del subclado K en el país, un paciente que evolucionó favorablemente con tratamiento antiviral ambulatorio y sin necesidad de hospitalización.

 

La confirmación de este caso activó de inmediato los protocolos de vigilancia epidemiológica del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica en entidades federativas, aeropuertos y en las Unidades de Salud Monitoras de Enfermedades Respiratorias, que han procesado cerca de 28,000 notificaciones sospechosas. 

 

Aunque no hay una alerta sanitaria nacional, la Secretaría de Salud reforzó las campañas invernales de vacunación gratuita contra influenza, COVID-19 y neumococo, priorizando a grupos vulnerables. Las autoridades enfatizan que la vacuna continúa protegiendo contra complicaciones y que el virus se maneja como influenza estacional, recomendando acudir al médico ante fiebre persistente, evitar la automedicación, mantenerse aislado entre cinco y siete días.

 

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