Después de las celebraciones de Navidad y Día de Reyes, uno de los retos menos visibles pero más importantes es el manejo adecuado de los residuos que se generan tras desmontar decoraciones y desechar artículos festivos.
En la capital, el Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL) asegura que impulsa diversas campañas para evitar que estos materiales terminen en la basura común y causen daños al medioambiente.
Uno de los residuos más comunes en esta temporada son los árboles de Navidad naturales, tirarlos a la basura no es recomendable, ya que ocupan un gran volumen en los rellenos sanitarios y se desaprovecha un recurso que puede transformarse en composta para áreas verdes y proyectos de reforestación urbana.
Para atender este problema, se puso en marcha la campaña “Verde Navidad”, vigente del 6 de enero al 15 de febrero, con el cual los ciudadanos pueden llevar sus árboles naturales a distintos centros de acopio habilitados en la ciudad.
Entre los puntos disponibles se encuentran el Parque Africam Safari, ubicado en la carretera al Oasis número 17302; las instalaciones del OOSL en bulevar Valsequillo 237, en San Baltazar Campeche; así como parques públicos como Arboterra, el Parque Centenario La Laguna de Chapulco y el Parque Benito Juárez, con horarios específicos para facilitar la participación ciudadana.
Para entregar el árbol, es indispensable que esté completamente limpio, sin adornos, luces, clavos ni base plástica. Como incentivo, las personas que participan reciben un cupón de entrada 2x1 para Africam Safari o Arboterra, fomentando así una cultura ambiental con beneficios directos.
Otro residuo característico de esta temporada son los muñecos que vienen dentro de la rosca de Reyes, aunque suelen parecer inofensivos, están fabricados con plástico no biodegradable, principalmente polipropileno, que puede contaminar el suelo y los cuerpos de agua si se desecha de manera inadecuada.
Con el objetivo de evitar este impacto, el OOSL implementa la campaña “Recíclame”, que se desarrolla del 7 al 10 de enero de 2026. Durante estos días, los muñecos pueden llevarse a las oficinas del organismo en horarios aproximados de 8:00 a 14:00 horas.
El material recolectado se entrega a organizaciones como Banco de Tapitas A.C., que se encarga de reciclar el plástico para fabricar productos como cubetas, escobas y otros artículos de uso cotidiano, al mismo tiempo que apoya causas sociales, lo que amplifica el beneficio ambiental y comunitario.
Las luces navideñas que ya no funcionan representan otro reto, pues estos objetos no deben tirarse a la basura común, ya que contienen componentes electrónicos, cables y metales que pueden liberar sustancias tóxicas, y son considerados residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
Aunque no hay una campaña posnavideña específica en Puebla para este tipo de residuos, la recomendación es llevarlas a centros permanentes de reciclaje electrónico, ya sea a puntos del OOSL, programas de descacharrización o centros privados especializados en reciclaje tecnológico.
Finalmente, botellas de vidrio, latas de aluminio y envases de PET utilizados durante los brindis también deben separarse adecuadamente, estos materiales son altamente reciclables y pueden depositarse en contenedores azules ubicados en supermercados, puntos verdes permanentes o centros de acopio del OOSL, contribuyendo así a reducir la contaminación y a construir una Puebla más sustentable a partir de pequeñas acciones cotidianas.