San Pedro Cholula ha destacado en los primeros días de 2026 al posicionarse como el municipio con la mayor reducción en incidencia delictiva en la zona metropolitana de Puebla durante 2025, con una disminución del 11.20 % en comparación con 2024, según cifras de la Fiscalía General del Estado.
Este logro, atribuido a más de 1,460 operativos de seguridad, coordinación interinstitucional y acciones preventivas, se complementa con su consolidación como el Pueblo Mágico más visitado del estado y uno de los referentes nacionales, al registrar 1'191,258 visitantes en 2025, impulsado por su oferta cultural, gastronómica y acontecimientos tradicionales.
En contraste, la capital poblana enfrenta un panorama muy desfavorable en materia de seguridad. Mientras Cholula redujo sus delitos, Puebla capital vio un incremento del 10.4 % en la incidencia delictiva general durante 2025, con 35,509 denuncias registradas.
Delitos como fraude, robo de motocicletas, asaltos a cuentahabientes y al transporte público marcaron alzas significativas. Y aunque el Ayuntamiento reportó una disminución del 13 % en ciertos rubros y “miles de detenciones”, las cifras globales reflejan que la percepción y realidad de inseguridad persisten como una de las principales quejas ciudadanas.
Frente a estos datos duros, el Ayuntamiento de la “capital imparable” de José Chedraui, ha centrado parte de su “comunicación” en acciones de carácter ornamental y festivo, como la elaboración de una rosca gigante y la colocación de miles de focos en fuentes y espacios públicos.
Estas actividades, si bien contribuyen a la imagen urbana y al ambiente navideño o cultural, han sido criticadas por su carácter superficial cuando problemas estructurales como la inseguridad, los baches crónicos y la movilidad siguen sin resolverse de fondo para la mayoría de los habitantes.
¿Estos “logros” son trascendentes para los ciudadanos?
La respuesta mayoritaria de los ciudadanos apunta a que no, pues mientras una mega rosca genera titulares momentáneos y fotos virales, no reduce la posibilidad de ser víctima de fraude o robo.
Iluminar fuentes o instalar foquitos decorativos mejora la estética en zonas específicas, pero no sustituye una estrategia integral de alumbrado público en colonias periféricas, ni disminuye la percepción de inseguridad que coloca a Puebla entre las ciudades más inseguras del país, según encuestas del INEGI.
En un contexto en que la zona metropolitana exige resultados medibles en seguridad y calidad de vida diaria, estas acciones parecen más orientadas al culto a la personalidad y al espectáculo que a impactar de manera sustantiva en el bienestar cotidiano de las y los poblanos.
El contraste con San Pedro Cholula es evidente, un municipio que combina resultados cuantificables en seguridad con atracción turística orgánica basada en su patrimonio real, sin depender de eventos efímeros.
Para la capital, el reto de 2026 será demostrar que las prioridades presupuestales, se traducen en reducciones reales de delitos y en calles seguras, más allá de postales iluminadas o roscas gigantes.