Perros de trabajo: cuidado y protección a los canes al servicio del Estado

Perros de trabajo: cuidado y protección a los canes al servicio del Estado

Foto: Enfoque

Cada 21 de enero se celebra el Día Internacional del Perro de Trabajo, una fecha dedicada a reconocer la labor invaluable de estos animales en tareas de seguridad, rescate, detección y asistencia.

 

En México, los perros que trabajan para el Estado en labores de seguridad, integrantes de los binomios caninos, son principalmente utilizados por instituciones como la Guardia Nacional, secretarías estatales de seguridad y otras dependencias. Estos canes, de razas como pastor alemán, belga malinois o labrador, se especializan en detección de narcóticos, explosivos, armas, búsqueda de personas o restos humanos, y apoyo en operativos de seguridad pública.

 

¿Cómo cuidan a los perros de trabajo?

 

El cuidado de los caninos es prioritario durante su vida activa, incluye alimentación y salud como dietas especializadas, chequeos veterinarios regulares, vacunación y atención médica inmediata. Se les proporciona alojamiento adecuado, higiene y descanso post-jornada.

 

Forman un binomio inseparable con su manejador, lo que fortalece la confianza y eficacia. El entrenamiento dura meses y se enfoca en obediencia, detección y respuesta controlada.

 

Aunque no existe una norma federal única que fije jornadas exactas para todos los casos, las prácticas institucionales buscan evitar el sobreesfuerzo. Por ejemplo, en unidades caninas de seguridad pública, se alternan periodos de trabajo con descanso, considerando factores como clima, intensidad de operativos y edad del animal.

 

En contextos de vigilancia privada o algunos reglamentos municipales, se menciona explícitamente la necesidad de espacios de descanso adecuados tras la jornada y limitación de intensidad laboral.

 

En general, se aplican principios de bienestar animal para prevenir estrés, fatiga o maltrato, alineados con disposiciones generales de sanidad y protección.

 

¿La ley los protege de igual manera que a otros seres sintientes?

 

En México, los animales son reconocidos como seres sintientes dentro de distintos marcos normativos. La Ley Federal de Sanidad Animal establece la obligación de garantizar condiciones de bienestar durante su crianza, mantenimiento y trabajo, lo que incluye alimentación adecuada, albergue digno y la prevención de sufrimiento innecesario.

 

Si bien no existe una legislación federal específica dedicada exclusivamente a los perros de trabajo policial, estos animales están protegidos por las mismas disposiciones generales contra el maltrato y la crueldad que aplican para otros animales.

 

A ello se suman reglamentos internos de las instituciones de seguridad, que establecen lineamientos de cuidado, certificación de adiestradores y protocolos de uso responsable.

 

¿Tienen jornadas laborales definidas?

 

No hay una regulación nacional uniforme que determine horarios máximos de trabajo para los perros al servicio del Estado, sin embargo; las prácticas institucionales se rigen por principios de bienestar animal, los cuales buscan limitar el tiempo e intensidad de las labores, asegurar periodos de reposo y evitar condiciones que pongan en riesgo la salud del animal.

 

La edad, el estado físico y el desempeño del perro son factores clave para definir su carga de trabajo, especialmente en operativos de alta exigencia.

 

¿Qué ocurre cuando envejecen?

 

Generalmente, a partir de los 8 años, o antes, si su condición lo requiere, los perros de trabajo son evaluados médicamente para determinar su retiro. Cuando ya no son aptos para labores operativas, entran en un proceso de jubilación.

 

Diversas instituciones del país contemplan esquemas de retiro digno, que incluyen atención veterinaria geriátrica, alimentación especializada y, en muchos casos, la adopción por parte de familias previamente evaluadas o por sus propios manejadores. También existen centros especializados donde los canes jubilados permanecen bajo cuidado institucional hasta el final de su vida.

 

Más allá de ceremonias simbólicas, el objetivo es garantizar que estos animales tengan una vejez tranquila, libre de sufrimiento y con el reconocimiento que merece su servicio.

Notas Relacionadas