Más de 3.000 personas perdieron la vida como consecuencia de los recientes disturbios armados en Irán, informó el canciller del país persa, Abbas Araghchi.
"La cifra total de muertos asciende a 3.117. Entre ellos, 2.427 son civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, mientras que los otros 690 corresponden a terroristas", escribió Aragchi en su cuenta en la red social X.
El titular publicó también datos sobre los daños materiales causados durante los disturbios: cerca de 300 viviendas particulares resultaron afectadas, así como 305 ambulancias y autobuses, 414 edificios gubernamentales y unas 350 mezquitas, entre otras infraestructuras.
A finales de diciembre pasado en Irán estallaron protestas masivas provocadas por el grave deterioro de las condiciones económicas, con una inflación que ronda el 39% anual y la continua depreciación de la moneda local, que pasó de 50.000 riales por dólar en el mercado libre en mayo de 2018, a más de 1,4 millones al cierre de 2025.
Tirados en la calle y en bolsas, así identifican sus familiares a los manifestantes muertos en Irán
— DW Español (@dw_espanol) January 12, 2026
La organización civil HRAI reportó al menos 544 muertos tras el comienzo de la ola de protestas que azota al país desde el 28 de diciembre de 2025.
Los iraníes protestan por la… pic.twitter.com/GYOlUmM0Kj
Las movilizaciones, que contaron con el apoyo de Reza Pahlavi, el heredero del sah derrocado por la revolución islámica, supusieron uno de los mayores desafíos para las autoridades que gobiernan Irán desde 1979.
Teherán culpa a Washington y a Tel Aviv de haber orquestado las protestas, que fueron amainando en la segunda quincena de enero.