En los últimos meses, comunidades clave de la ciencia ficción y la cultura popular han reforzado su oposición al uso de inteligencia artificial generativa. Mediante cambios normativos, las organizaciones excluyen de procesos creativos y exposiciones oficiales obras creadas con estas herramientas.
Durante diciembre de 2026, la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción y Fantasía (SFWA, por sus siglas en inglés) anunció una actualización en las bases de los Premios Nébula, estableciendo inicialmente que las obras escritas íntegramente con modelos de lenguaje extensos no serían elegibles. Además, se solicitó a los autores revelar cualquier uso de estos modelos durante el proceso creativo, permitiendo a los votantes decidir si ese uso afectaba su respaldo.
Según informó Jason Sanford en su boletín Genre Grapevine, esta modificación provocó reacción inmediata dentro de la comunidad, al considerarse que abría la puerta a trabajos creados parcialmente con modelos de lenguaje. Días después, la junta directiva de la SFWA emitió una disculpa pública en la cual reconoció el error: "Nuestro enfoque y redacción fueron erróneos y nos disculpamos por la angustia y la desconfianza que causamos".
Tras esa respuesta, las reglas fueron revisadas nuevamente. La versión final establece que los trabajos "escritos, total o parcialmente, mediante herramientas de modelos de lenguaje generativo grande (LLM) no son elegibles" para los Premios Nébula. Asimismo, se especifica que cualquier obra que haya utilizado LLM en algún momento de su creación será descalificada.
En una publicación posterior, Sanford expresó su conformidad con la rectificación y señaló negarse a utilizar IA generativa en sus propios escritos de ficción, "no solo por este robo, sino también porque las herramientas no son realmente creativas y anulan el propósito mismo de la narrativa". No obstante, también planteó preocupaciones sobre el alcance de estas definiciones, en un contexto donde el uso de estas tecnologías se ha vuelto común.
"Si usas algún motor de búsqueda en línea o producto informático hoy en día, es probable que uses algo impulsado o conectado con un LLM", dijo Sanford. Añadió que es necesario actuar con cautela para evitar que escritores que emplean procesadores de texto o herramientas de investigación con componentes de LLM sean "injustamente descalificados de premios como los Nebulas ni atacados por lectores y otros escritores".
Una controversia similar se registró este mes en la Comic-Con anual de San Diego. Artistas detectaron que las normas de la exposición de arte permitían exhibir obras generadas por IA, aunque no venderlas. Tras las quejas, las reglas fueron modificadas para indicar de forma explícita: "El material creado por Inteligencia Artificial (IA), ya sea parcial o totalmente, no está permitido en la exposición de arte".
Aunque la Comic-Con no emitió una disculpa pública formal, algunos artistas compartieron correos electrónicos atribuidos al director de la muestra de arte, Glen Wooten. En esos mensajes, Wooten habría señalado que las normas anteriores habían estado vigentes durante "algunos años" y funcionaban como elemento disuasorio, ya que nadie había presentado arte generado por IA.
"Pero el problema se está agravando, por lo que se necesita un lenguaje más contundente: ¡NO! Así de simple", habría dicho Wooten en dichas comunicaciones.
Los cambios aplicados por la SFWA y la Comic-Con reflejan un rechazo más amplio dentro de diversas comunidades creativas hacia la inteligencia artificial generativa. Según TechCrunch, es probable que otras organizaciones adopten posturas similares y que el debate continúe a lo largo del año. (NotiPress)