Tras más de dos décadas de litigios fiscales, el conglomerado Grupo Salinas, presidido por el empresario Ricardo Salinas Pliego, inició el pago de una deuda con el SAT y acordó cubrir un monto total de 32,132'897,658 pesos, de los cuales 10,400'630,537 pesos ya fueron depositados en la Tesorería de la Federación.
El saldo restante se liquidará en 18 pagos (“paguitos”, como en Elektra) mensuales aplicando beneficios previstos en el Código Fiscal de la Federación tras resoluciones judiciales, incluyendo una reducción significativa respecto a la cifra original estimada por el fisco en alrededor de 51,000'000,000 de pesos, es decir, un descuento aproximado del 37%.
Ante esta polémica generada por Salinas Pliego y el pago de adeudos fiscales millonarios, surge una pregunta entre la sociedad: ¿un contribuyente de a pie también puede saldar sus deudas con el fisco en pagos parciales?
???????? Tras años de polémica, Grupo Salinas informó que concluyó sus litigios fiscales con el Gobierno de México, los cuales ascendían a 32,000 millones de pesos y que serán saldados en parcialidades, con el fin de terminar con la supuesta “persecución” en su contra. pic.twitter.com/T0Das8n3oe
— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) January 30, 2026
La respuesta es sí, ya que el sistema fiscal mexicano permite que cualquier contribuyente, ya sea persona física o moral, regularice adeudos fiscales mediante esquemas de pago en parcialidades, sin importar el monto del adeudo ni el nivel de ingresos, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en el Código Fiscal de la Federación.
El SAT contempla diversas modalidades de regularización, entre ellas:
- Pago en parcialidades, hasta por 36 meses, con un pago inicial mínimo del 20 % del adeudo.
- Tasas de interés fijas sobre el saldo restante, que varían según el plazo: aproximadamente 1.26 % para plazos de 1 a 12 meses y hasta 1.82 % para esquemas de 25 a 36 meses.
- Reducción de multas y recargos, que puede llegar hasta el 100 % en ciertos programas de regularización fiscal vigentes.
- Pago diferido, en casos específicos y previa autorización del SAT.
Estas facilidades pueden solicitarse en línea a través del portal oficial del SAT o de manera presencial, y aplican a créditos fiscales firmes, ya sean determinados por la autoridad o autodeterminados por el propio contribuyente.
¿Qué pasa si no se cumple con el pago?
El incumplimiento en el pago de impuestos genera consecuencias automáticas y acumulativas, entre ellas destacan los recargos mensuales, la actualización del adeudo por inflación y multas que pueden oscilar entre el 20 % y el 150 % del impuesto omitido.
En casos más graves, el SAT puede iniciar procedimientos de cobro coactivo, que incluyen embargos de cuentas bancarias o bienes, así como la imposición de gastos de ejecución.
Cuando el adeudo se prolonga durante años, se infla significativamente el monto original.
Un ejemplo reciente es el de las empresas de Grupo Salinas, cuyo adeudo fiscal se mantuvo en litigio durante más de dos décadas. De acuerdo con estimaciones del SAT, la deuda original, calculada en alrededor de 36,000'000,000 de pesos, creció hasta aproximadamente 51,000'000,000 debido a recargos, multas y gastos de ejecución.
En noviembre de 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió en definitiva los litigios, obligando al pago; al optar por la regularización voluntaria, el grupo empresarial accedió a beneficios previstos en la ley, como la reducción de multas y recargos, por lo que el monto final se redujo a cerca de 32,000'000,000 de pesos.
El SAT ha señalado que este tratamiento no constituye un privilegio, sino la aplicación de mecanismos legales disponibles para cualquier contribuyente que decida regularizarse antes de enfrentar medidas de ejecución más severas.
Aunque los grandes contribuyentes cuentan con mayores recursos para prolongar disputas legales, las facilidades de pago en parcialidades forman parte de un esquema general que también beneficia a ciudadanos comunes y pequeños negocios. La autoridad fiscal sostiene que la regularización voluntaria es la vía más efectiva para reducir cargas accesorias y evitar sanciones mayores.