La generación medicada: los jóvenes demandan cada vez más ansiolíticos

La generación medicada: los jóvenes demandan cada vez más ansiolíticos

Foto: FreePik

En México, los problemas de salud mental han escalado a niveles críticos entre la población joven, impulsando un incremento notable en el consumo de medicamentos psiquiátricos como ansiolíticos y antidepresivos. 

 

Datos recientes de encuestas nacionales advierten que el uso indebido de estos fármacos prácticamente se ha duplicado en menos de una década, un fenómeno que afecta especialmente a adolescentes y adultos jóvenes y que abre el debate sobre si el país enfrenta el surgimiento de una nueva “generación medicada”.

 

Especialistas afirman que el aumento en la ansiedad, la depresión y otros trastornos emocionales, agravados por la pandemia, la violencia y las presiones sociales, ha llevado a muchos jóvenes a buscar alivio en medicamentos que, en algunos casos, son consumidos sin supervisión médica.

 

La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025 muestra un incremento en el uso indebido de medicamentos psicotrópicos, que pasó de 1.3 % en 2016 a 2.5 % en 2025; dentro de este rubro, el consumo de opioides tuvo un salto particularmente preocupante, al pasar de 0.1 % a 1.4 % en el mismo periodo.

 

Aunque el consumo experimental de drogas ilegales entre adolescentes de 12 a 17 años ha registrado una ligera disminución, el abuso de medicamentos como ansiolíticos, sedantes y analgésicos controlados se mantiene como un riesgo latente

 

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua (ENSANUT) reporta que 1.5 % de la población consume psicotrópicos sin prescripción médica, con mayor prevalencia en hombres y en zonas urbanas. Además, estudios internacionales publicados en la revista Pediatrics señalan que entre jóvenes de 12 a 25 años el despacho de antidepresivos y ansiolíticos aumentó 64 % más rápido desde marzo de 2020, mientras que en mujeres adolescentes el incremento alcanzó 130 %.

 

Los datos reflejan también una crisis emocional creciente: UNICEF estima que más del 50 % de los jóvenes de la Generación Z en México han necesitado apoyo psicológico, y cerca del 70 % afirma sentirse abrumado por las presiones cotidianas.

 

Expertos advierten que el aumento en el consumo de ansiolíticos responde a una combinación de factores: la pandemia de COVID-19 marcó un punto de inflexión al provocar aislamiento social, incertidumbre económica y cambios drásticos en la vida cotidiana de los jóvenes, y las prescripciones de medicamentos para ansiedad y depresión crecieron de forma significativa.

 

A ello se suman presiones académicas, acoso en redes sociales, inestabilidad económica y exposición constante a noticias negativas: en México, además, la violencia y la desigualdad social intensifican los factores de riesgo.

 

De acuerdo con especialistas, alrededor del 12 % de los mexicanos entre 10 y 19 años padece algún trastorno mental, como ansiedad o depresión; en paralelo, las tasas de suicidio en jóvenes de 15 a 19 años aumentaron 114 % entre 2017 y 2022, un dato que refleja la magnitud del problema.
 

En México, medicamentos como clonazepam, diazepam y otras benzodiazepinas sólo pueden adquirirse con receta médica, conforme a la Ley General de Salud; sin embargo, especialistas advierten que existen brechas en el control. 
 

La falsificación de recetas, el uso fraudulento de cédulas profesionales y la venta irregular en internet han facilitado el acceso a estos fármacos sin supervisión médica. La Cofepris incluso ha emitido alertas por la falsificación de medicamentos como clonazepam, lo que representa riesgos adicionales para la salud.

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