Una cancha millonaria para buscar un récord fugaz e inútil

Una cancha millonaria para buscar un récord fugaz e inútil

Foto: Freepik

Este domingo, el Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, buscará romper el Récord Guinness de la clase de futbol más grande del mundo en la plancha del zócalo capitalino; para esa locura, colocó una mega cancha de pasto sintético que convierte temporalmente el corazón histórico de la capital en una cancha.

 

Sin embargo, la instalación del pasto sintético ha generado cuestionamientos en redes sociales y entre analistas por el posible costo del montaje y la falta de información pública sobre el presupuesto destinado al acto “deportivo”.

 

Coberturas periodísticas afirman que en la plancha del zócalo se colocaron alrededor de 30,000 metros cuadrados de pasto sintético de alta resistencia, en algunos casos descrito como de dos tonos verdes para simular un campo profesional.

 

 

 

 

No obstante, la plancha completa del Zócalo capitalino mide aproximadamente 46,800 metros cuadrados, por lo que no queda claro si la instalación cubre solo una parte o prácticamente toda la superficie.


 

Y aunque no hay un dato oficial del gasto, precios disponibles en el mercado mexicano permiten hacer estimaciones aproximadas: el pasto sintético para uso deportivo o de alto tránsito suele venderse entre 135 y 300 pesos por metro cuadrado solo en material, mientras que la instalación profesional, transporte y nivelación pueden elevar el costo total a entre 200 y 550 pesos por metro cuadrado.

 

Con base en esos rangos, 30,000 metros cuadrados x 250 pesos el metro cuadrado (precio promedio de material) son alrededor de 7.5 millones de pesos.

 

Ahora, si se cubriera toda la plancha del zócalo, es decir 46,800 metros cuadrados, el material podría alcanzar 11.7 millones de pesos.

 

Al sumar instalación, logística, montaje y posterior retiro del pasto, se considera que el costo total podría situarse entre 15 y 25 millones de pesos, dependiendo de la calidad del material y los servicios contratados.

 

Hasta el momento, ninguna conferencia de prensa ni comunicado oficial del Gobierno capitalino ha detallado el presupuesto del “Guinness”, lo que ha alimentado cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos para una actividad que durará apenas unas horas.

 

El récord Guinness consistirá en una clase masiva de futbol de aproximadamente 35 minutos, con pausas de hidratación y entrega de balones a los participantes (otro costo).

 

Pero esta iniciativa ha reavivado el debate sobre las prioridades del gasto público, en medio de problemas estructurales en el sistema de salud y otras áreas; organizaciones médicas y trabajadores del sector han denunciado desabastecimiento de medicamentos, saturación hospitalaria y retrasos en cirugías, mientras el presupuesto para institutos nacionales de salud ha registrado reducciones en los últimos años.

 

En ese contexto, críticos cuestionan si era necesario invertir millones de pesos en una instalación temporal para intentar romper un récord mundial.

 

Mientras el gobierno capitalino defiende la actividad como parte de la promoción deportiva rumbo al Mundial de 2026 y la activación del espacio público, la falta de datos oficiales sobre el gasto mantiene abierta la discusión sobre el costo real de convertir, por un fin de semana, la plaza pública más importante del país en una gigantesca e inútil cancha de futbol.

 

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