De Segalmex a Rocha: escándalos que golpean la narrativa anticorrupción de Morena

De Segalmex a Rocha: escándalos que golpean la narrativa anticorrupción de Morena

Foto: NotiPress

La acusación formal presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios o exfuncionarios estatales, marca uno de los episodios más delicados para un gobierno en funciones en los últimos años.

 

El caso ha reavivado el debate sobre los posibles vínculos entre actores políticos y el crimen organizado en México, particularmente en estados con fuerte presencia del narcotráfico como Sinaloa, Guerrero o Michoacán. Se trata de un escándalo que, para diversos sectores, pone en evidencia lo que durante años se consideró un secreto a voces: la presunta colusión de Morena con el crimen organizado.

 

 

Algunos analistas coinciden en que el impacto del caso no solo radica en la gravedad de los delitos imputados, sino en el hecho de que involucra a un gobernador en funciones de una entidad clave para el mapa del narcotráfico.

 

El señalamiento contra Rocha se suma a una serie de controversias que han erosionado la narrativa anticorrupción del partido en el poder. Entre los casos más relevantes de los últimos años destacan:

 

- SEGALMEX (Seguridad Alimentaria Mexicana): El mayor escándalo financiero de la 4T. Desvíos y fraudes por miles de millones de pesos; la Auditoría Superior de la Federación, estimó daño patrimonial superior a 9,500 mdp en 2019-2020, con al menos 2,700 mdp malversados reconocidos. Incluyó compras simuladas, sobreprecios y posible delincuencia organizada, AMLO lo reconoció como “el único caso grave” de corrupción en su gobierno.

 

 

- Huachicol fiscal y redes de evasión: Estimaciones de pérdidas al erario por cientos de miles de millones de pesos anuales vía irregularidades fiscales, contrabando y redes ilícitas. Se vincula a enriquecimientos inexplicables y, en algunos reportes, a cruces con crimen organizado. Críticos lo llaman uno de los mayores daños económicos del sexenio.

 

- Enriquecimiento de figuras clave y “verano negro”: Revelaciones de propiedades millonarias, vacaciones ostentosas y patrimonios inexplicables de dirigentes como Mario Delgado, con un departamento de más 15 mdp omitido; Arturo Ávila, con una casa en Estados Unidos de 80 mdp; los viajes al extranjero y en aviones de primera clase de Gerardo Fernández Noroña; Adán Augusto López y su fortuna reportada de más de 79 mdp en poco tiempo, entre otros. Contrasta con el discurso de austeridad e incluye nepotismo con la presencia de los hijos de AMLO y colaboradores en contratos millonarios.

 

- Vínculos de colaboradores con crimen organizado: Caso de Hernán Bermúdez, el “Comandante H”, excolaborador cercano de Adán Augusto López en Tabasco, señalado como líder de “La Barredora” y con nexos narco.

 

 

- Otros casos destacados: Financiamiento irregular, en el cual, se observa en videos a Pío López Obrador recibiendo dinero en 2020 para campañas; irregularidades en obras emblemáticas, como Dos Bocas, Tren Maya e Interoceánico con sobrecostos y accidentes; y escándalos locales como nepotismo en candidaturas o contrataciones opacas en estados gobernados por Morena.

 

Si bien muchos de estos expedientes siguen en investigación o no han derivado en sentencias firmes, su acumulación ha tenido un costo político y mediático.

 

¿Un nuevo “caso García Luna”?

 

La acusación contra Rocha Moya ha sido comparada con el caso del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, condenado en Estados Unidos por vínculos con el Cártel de Sinaloa.

 

Aunque existen similitudes, como el tipo de delitos y la jurisdicción estadounidense, hay diferencias clave.

 

García Luna operaba a nivel federal y ya fue sentenciado tras un juicio con testimonios y pruebas presentadas en tribunales. En contraste, el caso de Rocha se encuentra en etapa inicial, sin proceso judicial en México ni resolución de fondo.

 

Además, mientras el caso García Luna fue utilizado políticamente por Morena para cuestionar a administraciones pasadas, el actual escenario coloca al partido en una posición defensiva.

 

Más allá de coyunturas partidistas, especialistas subrayan que la infiltración del crimen organizado en instituciones públicas es un fenómeno histórico en México, que ha involucrado a gobiernos de distintos signos políticos.

 

No obstante, Morena llegó al poder con una promesa explícita de erradicar la corrupción, lo que eleva el costo político de casos como el de Rocha Moya.

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