¿Cómo son las mamás en México?

¿Cómo son las mamás en México?

En nuestro país, 6 de cada 10 mujeres son mamás y el 10 de mayo las estaremos festejando, así que hicimos un ejercicio estadístico a partir de los datos de INEGI que nos ayude a caracterizar a las mamás mexicanas, aquí están los resultados.

 

Primero hay que decir que ser mamá en nuestro país sigue siendo sinónimo de brecha de desigualdad. En la actualidad, casi 4 de cada 10 mujeres aplazan el primer embarazo por causas laborales, sea porque temen perder el empleo o porque consideran que tener hijos podría impedirles crecer en el escalafón de su trabajo. Esto está incidiendo en la reducción de la tasa de fecundidad, que es el número de hijos que tiene una mujer a lo largo de su vida: en la década de 1960 las mujeres tenían en promedio 6 hijos, actualmente sólo 2.

 

Por una parte, esto significa que la población empezará a disminuir en la siguiente década, pero, por otra parte, refleja un mayor empoderamiento femenino en la decisión de ser madre. Por ejemplo, para 1960 casi una cuarta parte de mujeres de entre 15 y 19 años ya eran madres, en 2023, sólo el 8% de las adolescentes eran mamás. En ese mismo año, el 91% de las mujeres mayores de 45 años declararon haber tenido al menos un embarazo con un hijo nacido vivo, no obstante, el 20% de las mujeres de entre 30 y 34 años no había tenido hijos y de ellas, el 60%, había declarado que no quería tener hijos.

 

El 21% de las mamás terminaron una carrera universitaria, que es un porcentaje muy similar al del hombre, por lo que, al menos en el ámbito educativo se ha cerrado la brecha de género y ser mamá ya no es impedimento para seguir estudiando, o al menos ya no es significativo en términos estadísticos. Sin embargo, como profesores seguimos reconociendo el esfuerzo que representa para las estudiantes mujeres cuando además son mamás y ellas son el 6% de las universitarias.

 

Este esfuerzo educativo aún no se refleja en el nivel de ingresos, aunque de acuerdo con datos del IMSS, desde el año 2020 alcanzamos la paridad salarial entre hombres y mujeres (salvo algunos periodos de la pandemia), los datos desagregados del INEGI que incluyen también trabajos informales nos muestran otra realidad: ser mamá sigue teniendo una correlación con ingresos más bajos. El 50% de las mamás trabajadoras gana un salario mínimo o menos, mientras que en promedio los hombres que ganan un salario mínimo o menos son el 22%. Los hombres que ganan más de tres salarios mínimos representan el 6.2%, pero las mamás con ese mismo nivel salarial es apenas 3.8%.

 

Sólo el 23% de las mamás trabajadoras tienen seguridad social, lo que significa que sólo ellas pueden tener acceso a guarderías. Esto significa que casi el 80% de las mamás deben afrontar como un gasto adicional el cuidado de los hijos mientras trabajan o depender de redes de apoyo, lo que las hace vulnerables en términos de poder tomar decisiones y merma sus ingresos familiares.

 

La mayor deuda que seguimos teniendo con las mamás está en los hogares, el 30% de las mamás son jefas de familia, es decir, sea que porque son madres solteras, viudas, divorciadas o el cónyuge presenta alguna dependencia económica, son ellas las que sacan adelante a los hogares. Pero, aunque no sean el motor visible de la economía, el 90% de las mamás que aún viven con sus hijos, declaró que son ellas quienes más tiempo dedican al cuidado del hogar, independientemente de que tengan un trabajo remunerado. Esto significa dobles jornadas laborales, muchas veces invisibilizadas. Si contabilizáramos este trabajo que las mamás dan gratuitamente a los hogares, podría representar hasta una cuarta parte del Producto Interno Bruto.

 

Como vemos, las mamás mexicanas son los verdaderos pilares de la economía nacional y seguramente en muchos países se repite este patrón. Por eso, más allá de celebrar el día, el 10 de mayo también debe de ser el momento para visibilizar las cargas femeninas que siguen generando desigualdades y proponer políticas públicas que permitan que las mujeres no vean en la maternidad el obstáculo de crecimiento, del ingreso o de la calidad de vida. Que ser mamá sea una decisión de felicidad plena, sin temores y con el reconocimiento social real sobre el papel que juegan en la economía y en la vida. ¡Muchas felicidades, mamás!

 

 

*Profesor-Investigador Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras

 

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