Detienen a un arqueólogo por ocultar restos atribuidos al mosquetero D'Artagnan

Detienen a un arqueólogo por ocultar restos atribuidos al mosquetero D'Artagnan

La policía de Países Bajos detuvo al arqueólogo Wim Dijkman tras negarse a entregar a las autoridades restos óseos que podrían pertenecer al legendario mosquetero francés D'Artagnan, informó el diario Limburger.

 

A finales de marzo, medios neerlandeses reportaron que en una iglesia de la ciudad de Maastricht, en el sur del país, fue hallado un esqueleto que podría pertenecer a Charles de Batz-Castelmore, conde de Artagnan, considerado el prototipo real del héroe de las novelas de Alejandro Dumas.

 

"El arqueólogo Wim Dijkman fue detenido por ocultar restos óseos que presuntamente pertenecen a D'Artagnan", señaló el periódico.

 

Según el medio, se trata de varios fragmentos de huesos y dientes.

 

La Inspección del Patrimonio Cultural de Países Bajos exigió entregar los hallazgos para su posterior estudio, pero Dijkman se negó. El arqueólogo afirmó que los restos se encontraban "en un lugar seguro, en una caja bancaria" y que podrían desaparecer o ser examinados de forma inadecuada.

 

Tras ello, la policía procedió a detenerlo. Más tarde, el arqueólogo fue liberado después de entregar los restos a las autoridades.

 

La disputa en torno al hallazgo no solo se relaciona con los fragmentos óseos, sino también con el control de futuras investigaciones, incluido un posible análisis de ADN y el derecho a disponer de los restos.

 

D'Artagnan, cercano al rey Luis XIV de Francia y jefe de mosqueteros de una unidad élite, falleció en 1673 durante el sitio de Maastrich por las tropas francesas. Presuntamente fue abatido por una bala de mosquete que le atravesó el cuello y el abdomen.

 

Por lo visto, el cuerpo de D'Artagnan no se envió a Francia por las continuas hostilidades. Según una de las hipótesis, el mosquetero fue enterrado cerca del lugar donde cayó, en la iglesia de la aldea de Wolder, donde se encontraba el campamento del Ejército francés.

 

Hasta el presente no hubo confirmaciones de esa hipótesis, pero en febrero, en la iglesia se hundió parcialmente el piso y comenzaron los trabajos de reparación. Su resultado fue el hallazgo de restos humanos.

 

El esqueleto en cuestión llevaba en la zona del abdomen fragmentos de una bala de mosquete.

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