Ahora, Claudia Vs. embajador de EU

Ahora, Claudia Vs. embajador de EU

¡Es una buscapleitos! Claudia Sheinbaum no cesa en sus enfrentamientos con el gobierno estadounidense.

 

En su cabecita, que antes presumía como fría, no cabe la noción de que un embajador representa per-so-nal-men-te al titular del Ejecutivo, de la monarquía o hasta de la dictadura del país del que procede.

 

En el caso de Ronald Johnson, él es la voz no solo de Donald Trump, también de su secretario de Estado, Marco Rubio.

 

Y ambos residentes en Washington tiene ya rato que tienen al gobiernito de la 4T.

 

Pero doña Claudia no entiende. Porque aunque fallidamente intente disociar al anaranjado personaje de la “ultraderecha” gringa a la que tanto ha criticado en los últimos días, a nadie escapa que el principal impulsor de las acción del Departamento de Justicia es el mismísimo Trump.

 

¿A qué le tira doña Claudia?

 

¿A que de verdad el Pentágono a cargo del belicoso Pete Hegseth envíe tanques, drones y aviones caza cargados de explosivos?

 

¿Por qué sigue puyando a Trump, a su equipo y a su representante personal en México?

 

Johnson, el ex agente de la CIA, usó el lenguaje más diplomático que no cualquiera pudiera emplear para comentar el faccioso discurso dominical de la inquilina de AMLO en Palacio Nacional.

 

Porque, además, tiene razón: "Cada momento que dedicamos a convertir este desafío compartido de seguridad en una discusión política, es una oportunidad perdida para fortalecer nuestra cooperación… La lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos,

posteó el representante de Trump en redes sociales.

 

Pero Sheinbaum no lo podía dejar pasar y en su mentiñera de este martes casi casi le dijo metiche a Mr. Johnson.

 

Sí ¡es una buscapleitos!

 

*  *  *

 

Pareciera que la señora Sheinbaum tiene rota la comunicación con Marcelo Ebrard.

 

O que el secretario de Economía no le ha avisado de la inminencia de que el T-MEC, otrora tan criticado por los cuatroteros, llegue a su fin, con gravísimas consecuencias para la economía del país ya devastada por AMLO.

 

Porque mientras ella se calza los guantes, él trata de suavizar la relación con sus contrapartes en la ciudad a la que baña el rio Potomac, intentando que el acuerdo comercial con la potencia comercial y económica continúe por lo menos otros 16 años.

 

Pero no. Mientras más pelea doña Claudia con los estadounidenses las negociaciones se ponen cada vez más tensas, al grado de que el modelo histórico de libre comercio sin aranceles con Estados Unidos ya ha llegado a su fin.

 

Las autoridades económicas de México han confirmado que el comercio internacional ha transitado hacia un esquema donde las tarifas y aranceles son una realidad permanente.

 

Y que en lugar de regresar a un sistema de aranceles cero, el enfoque actual de la relación bilateral se centra en dos frentes principales:

 

1) Una negociación estratégica, en la cual el gobiernito mexicano busca asegurar las mejores condiciones arancelarias posibles frente a un sistema diseñado por EU. donde cada país enfrenta tasas distintas, y

 

2) La integración regional que, a pesar de los cambios, sigue siendo fundamental, aunque bajo reglas más estrictas y con un enfoque de economía regional administrada.

 

Urge que Ebrard llame a Palacio Nacional y les explique el brete en el que desde ahí nos metieron.

 

*  *  *

 

Una vez más, el gobiernito cuatrotero inaugura obras hechas al troche y moche y sin terminar.

 

La construcción apresurada de infraestructura pública para la celebración del FIFA 2026 sacrificó la planificación, resultando en presupuestos inflados por ajustes de último minuto, deficiencias estructurales graves, riesgos de accidentes fatales para los trabajadores y la ciudadanía, y una rápida degradación que exige costosas reparaciones a corto plazo.

 

La falta de pruebas de materiales y curado adecuado provocará hundimientos, grietas y colapsos prematuros.

 

La prisa ha relajado los protocolos de seguridad, elevando la tasa de accidentes graves o fatales en las zonas de trabajo.

 

Los proyectos iniciados tardíamente y sin estudios previos han requerido modificaciones constantes, elevando el presupuesto total muy por encima de lo estimado.

 

Así, lo que se ha ahorrado en tiempo al inicio se gasta multiplicadamente en reparaciones constantes debido al desgaste acelerado.

 

Clásico de los cuatroteros. Tuvieron ocho años para llevar a cabo las obras, pero…


 

@AndySKBrown1


 

*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.