Violencia contra periodistas persiste en México en primeros 20 meses de Sheinbaum

Violencia contra periodistas persiste en México en primeros 20 meses de Sheinbaum

Foto: Enfoque

El asesinato del periodista Luis Ángel López Valdez, ocurrido en Poza Rica, Veracruz, así como la desaparición de la comunicadora Roxana Berenice Guzmán Valdez, reportada desde el 2 de junio en Nanchital, volvieron a encender las alertas sobre la seguridad de quienes ejercen el periodismo en México.

 

Los hechos ocurren en una entidad considerada históricamente una de las más peligrosas para la prensa y ponen nuevamente en entredicho la eficacia de los mecanismos de protección federales y estatales diseñados para salvaguardar a periodistas y defensores de derechos humanos.

 

 

De acuerdo con registros de organizaciones como Artículo 19, Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), México continúa figurando entre los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de contextos de guerra, en un escenario marcado por la violencia del crimen organizado y altos niveles de impunidad.

 

Un análisis de los primeros 20 meses de las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum muestra que la violencia letal contra periodistas mantiene niveles preocupantes.

 

Durante los primeros 20 meses del gobierno de López Obrador, entre diciembre de 2018 y agosto de 2020, organizaciones de defensa de la libertad de expresión documentaron entre 15 y 20 asesinatos de periodistas con posibles vínculos a su actividad profesional.

 

Tan solo en 2019 se registraron entre 17 y 19 casos, mientras que durante 2020 ocurrieron crímenes de alto impacto como los de María Elena Ferral y Julio Valdivia, ambos en Veracruz.

 

 

Al cierre de ese sexenio, Artículo 19 contabilizó 47 periodistas asesinados en posibles represalias por su labor informativa.

 

En contraste, durante los primeros 20 meses del gobierno de Claudia Sheinbaum, del 1 de octubre de 2024 al 12 de junio de 2026, se han registrado 10 asesinatos de periodistas, además de al menos una desaparición y diversos reportes de amenazas y atentados.

 

Entre los casos recientes destacan los homicidios de Carlos Leonardo Ramírez Castro, en enero de 2026, y de Luis Ángel López Valdez, ambos en Veracruz.

 

 

Aunque el número absoluto de asesinatos es menor que el registrado al inicio del sexenio anterior, especialistas señalan que la tendencia no muestra una mejoría sustancial.

 

La comparación proporcional indica que la violencia contra periodistas se mantiene en niveles similares y continúa concentrándose en entidades con fuerte presencia del crimen organizado y debilidad institucional, como Veracruz, Guerrero, Guanajuato y Michoacán.

 

Además, la desaparición de Roxana Guzmán evidencia que los riesgos para el ejercicio periodístico no se limitan a los homicidios, sino que incluyen secuestros, amenazas, desplazamientos forzados y agresiones constantes.

 

 

Más allá de los asesinatos, la violencia contra la prensa se refleja en el volumen de agresiones documentadas cada año, Artículo 19 reportó más de 3,400 agresiones contra periodistas durante el sexenio de López Obrador, muchas de ellas atribuidas a funcionarios públicos de distintos niveles de gobierno.

 

Durante 2025, ya bajo la administración de Sheinbaum, la organización registró 451 agresiones, una cifra comparable con años anteriores.

 

Entre los incidentes más frecuentes destacan el acoso judicial, las amenazas, la intimidación digital y las restricciones al trabajo periodístico.

 

La comparación entre los primeros meses de los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum muestra que, más allá de los cambios de discurso político, la violencia contra la prensa continúa siendo una de las deudas pendientes del Estado mexicano.

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