Las ondas generadas por los truenos pueden convertirse en una fuente para obtener imágenes sísmicas del subsuelo mediante cables de fibra óptica enterrados. Investigadores de Penn State demostraron por primera vez que estas señales, denominadas thunderquakes o sismos de trueno, permiten aplicar tomografía sísmica sin depender exclusivamente de terremotos o equipos instalados para generar vibraciones.
El estudio fue publicado el 21 de agosto de 2026 en la revista Science Advances. El equipo utilizó aproximadamente cuatro kilómetros de cables de telecomunicaciones instalados bajo el campus University Park de Penn State, en Pensilvania, y aplicó tecnología de detección acústica distribuida (DAS).
"Los truenos generan ondas acústicas atmosféricas que se acoplan al suelo, produciendo señales sísmicas", explicó Tieyuan Zhu, profesor asociado de geociencias en Penn State y autor principal de la investigación. El equipo aprovechó esa transferencia de energía entre la atmósfera y el terreno para reconstruir características cercanas a la superficie.
La técnica DAS envía pulsos láser a través de cables de fibra óptica y registra cambios diminutos en la luz que regresa. Las deformaciones provocadas por las ondas sísmicas modifican la señal y permiten convertir extensos tramos de cable en una red de sensores distribuidos.
Los investigadores registraron cientos de muestras por segundo cada pocos metros a lo largo del cable. Esa resolución permitió observar con detalle la transición de las ondas acústicas producidas en la atmósfera hacia señales sísmicas dentro del suelo, un proceso que anteriormente había dificultado el uso de los truenos para generar imágenes geológicas.
Datos complementarios reportados sobre el estudio indican que el equipo analizó 458 sismos de trueno bien definidos durante aproximadamente dos años. Las señales permitieron identificar cuatro zonas donde las ondas se desplazaban con menor velocidad, una característica compatible con materiales menos rígidos, roca fracturada, sedimentos o sectores con mayor contenido de agua.
La tomografía sísmica tradicional utiliza las ondas que atraviesan el terreno para inferir su estructura. Los terremotos proporcionan una fuente natural de estas señales, mientras otros estudios emplean equipos especializados capaces de producir vibraciones de manera controlada.
La información del subsuelo obtenida mediante estos métodos puede apoyar estudios sobre riesgos geológicos, incluidos hundimientos y deslizamientos, además de investigaciones relacionadas con agua subterránea, minería, volcanes y depósitos de magma. El trabajo también amplía el estudio de cómo la energía de la atmósfera interactúa con la superficie sólida terrestre.