Puebla fue utilizada durante años como un “estado santuario” por integrantes de grupos de la delincuencia organizada que buscaban refugio, establecer su residencia familiar o esconderse de las autoridades de sus entidades de origen, reconoció el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), vicealmirante Francisco Sánchez González.
En entrevista, el funcionario estatal señaló que distintos generadores de violencia han encontrado en territorio poblano condiciones para permanecer ocultos y evadir la acción de la justicia, situación que ha obligado a las autoridades a fortalecer las labores de inteligencia y coordinación con las instituciones de seguridad federales.
Sánchez González explicó que entre los factores que han favorecido esta situación se encuentra la ubicación estratégica de Puebla y su conectividad con otras entidades del país, lo que permite a integrantes de organizaciones criminales desplazarse y establecerse temporalmente en el estado sin necesariamente mantener aquí el centro de sus operaciones.
Como ejemplo, mencionó el caso de Govén Ulisses “N”, alias “el Amarillo”, quien habría utilizado Puebla como punto de ocultamiento debido a su cercanía y comunicación carretera con Guerrero, entidad en la que presuntamente desarrollaba actividades delictivas.
Ante este escenario, el titular de la SSP advirtió que la presencia de operadores vinculados con organizaciones criminales de alto impacto obliga a mantener y reforzar los mecanismos de inteligencia, vigilancia y coordinación entre los distintos órdenes de gobierno para evitar que Puebla continúe siendo utilizada como refugio por generadores de violencia.