Una muestra de sangre podría facilitar el desarrollo de inmunoterapias personalizadas contra el cáncer al permitir identificar neoantígenos y células T específicas sin depender exclusivamente de una biopsia tumoral. Un estudio publicado en Cancer Discovery encontró una amplia coincidencia entre los blancos detectados mediante sangre y aquellos identificados mediante el análisis convencional de tejido.
Los neoantígenos son proteínas producidas por células cancerosas que no están presentes en las células normales y pueden hacer que los tumores sean reconocibles para el sistema inmunitario. Identificarlos, junto con las células T capaces de reconocerlos, es un paso relevante para desarrollar tratamientos personalizados como vacunas contra el cáncer y terapias celulares.
Actualmente, esta búsqueda suele realizarse mediante tejido obtenido por biopsia u otros procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, algunos pacientes tienen tumores difíciles de alcanzar o condiciones de salud que dificultan someterse a procedimientos invasivos.
Para explorar una alternativa, investigadores encabezados por Alena Gros, jefa del Grupo de Inmunología Tumoral e Inmunoterapia del Instituto Oncológico Vall d'Hebron (VHIO), analizaron el ADN tumoral circulante (ADNtc) liberado por células cancerosas al torrente sanguíneo. También estudiaron células inmunitarias presentes en las muestras.
El equipo aisló y secuenció ADNtc de seis pacientes con melanoma metastásico, cáncer de mama, cáncer de cabeza y cuello o cáncer colorrectal. En otros dos pacientes no consiguió aislarlo, una limitación relacionada con que algunos tumores liberan muy poco ADN al torrente sanguíneo.
Entre los seis pacientes analizados, el método basado en sangre identificó entre 63.25% y 97.4% de los neoantígenos encontrados mediante el análisis estándar del tejido tumoral. También detectó neoantígenos que no habían aparecido mediante el procedimiento convencional.
Esta diferencia podría resultar especialmente relevante en la enfermedad metastásica. Una biopsia obtenida de un solo tumor puede no representar los neoantígenos presentes en lesiones localizadas en otros órganos. Según Gros, analizar la sangre podría ofrecer una visión más amplia de diferentes lesiones y contribuir al desarrollo de terapias con células T dirigidas contra múltiples tumores.