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El futbol francés y las consecuencias de una decisión apresurada

El futbol francés y las consecuencias de una decisión apresurada

A algunos siempre les pareció precipitada la determinación del primer ministro francés, Édouard Philippe, de suspender todos los eventos masivos por el coronavirus. La decisión afectaba al fútbol y, al parecer, era acertada, pero unas semanas después, con el regreso del torneo alemán, saltan las discrepancias y algunos piensan que fue un error.

 

Luego de que los gobiernos de Bélgica y Países Bajos decidieran dar por concluido sus torneos de fútbol y encargaran a las respectivas federaciones determinar lo que ocurriría con los campeones y los clasificados a las competiciones europeas, desde Francia pensaron que el resto de los países tomarían determinaciones parecidas y optaron por hacer lo mismo y dar por terminada la Ligue 1 y la Ligue 2, la primera entre las llamadas cinco grandes ligas.

 

Pero desde España, Inglaterra, Italia y Alemania fueron más cautos. Los dirigentes del más universal no se precipitaron y prefirieron aguardar un tiempo más antes de decidir qué hacer. Al final, luego del período de confinamiento masivo y respetando las normas, todos regresaron a los entrenamientos.

 

Alemania, incluso, regresó al juego y después de dos jornadas nada hace temer que el fútbol, sin público en las tribunas, vaya a crear algún problema. Y encima de eso, España, Italia e Inglaterra se aprestan a reiniciar sus torneos.

 

EL PRESIDENTE DEL OLYMPIQUE DE LYON PIDE UNA REVISIÓN

 

Jean Michel Aulas, el presidente del Olympique de Lyon, no se lo calló más y pide una revisión de las medidas que obligaron a parar el fútbol. Aduce que es tiempo para rectificar y argumenta con las pérdidas millonarias que dejará el parón, en tanto exhorta a seguir los pasos de los países que se aprestan para jugar.

 

"Rectifiquen el error del fútbol francés y acabemos la Ligue 1", dice Aulas en carta abierta a Philippe y a la ministra de Deportes, Roxana Maracineanu, a los cuales recomienda que se puede jugar, incluso, en julio o agosto, en tanto considera que sería un suicidio económico no jugar.

 

El dirigente del Lyon, uno de los clubes más glamorosos de Francia, pide aprovechar las medidas de la desescalada, que entran en vigor a partir del 2 de junio y revocar aquello de prohibir la práctica deportiva hasta el mes de septiembre.

 

Él no lo dice, pero la suspensión de toda actividad deportiva puede perjudicar, incluso, al proclamado ganador de la Ligue 1, el PSG, porque deberá jugar los cuartos de final de la Champions League y no podrá hacerlo en su país, además de que le faltará roce para enfrentar a rivales de otras ligas, que sí estarán en acción.

 

EL MENSAJE DE AULAS

 

El directivo del Lyon, desmenuza, en su misiva, todo lo relacionado con la clausura del torneo y las indicaciones que dio la UEFA desde el 21 de abril a los dirigentes de cada una de las 55 federaciones nacionales, entre ellas la de terminar los torneos en el formato habitual, en uno distinto, o en suspenderlos en última instancia, aunque recordó que la entidad que rige el fútbol en Europa dio hasta el 25 de mayo para anunciar la determinación.

 

Aulas cree que en Francia se precipitaron. Incluso, recuerda que la directiva de la UEFA admitió que las distintas federaciones tendrían hasta más allá del 3 de agosto para finalizar sus campeonatos. Y hace alusión a una conversación entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el seleccionador nacional, Didier Deschamps, en la que este último le transmitió al mandatario que los jugadores y directivos tenían temor de volver a jugar ante la posibilidad de contagiarse.

 

El referido diálogo, según Aulas, se produjo el 27 de abril, y un día después, y 28 días antes de terminar el plazo dado por la UEFA para decidir, Philippe hizo público aquello de que "la temporada 2019-2020 de deportes profesionales, incluido el fútbol, no se podrá reanudar".

 

En la propia jornada del 28 de abril, el presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Noel Le Graet, suspendió definitivamente la Ligue 1 y la Ligue 2, lo cual, según Aulas, permitió que se escapara un monto enorme de plata por conceptos de televisión, entre ellos 300 millones de euros que debía pagar Canal +.

 

¿VUELTA ATRÁS?

 

El directivo del Lyon desgrana en su mensaje cada una de las acciones arbitrarias que se tomaron, sobre todo el haber prestado oídos sordos a lo determinado por la UEFA de esperar al 25 de mayo para tomar una decisión definitiva, aunque la Federación Francesa advirtió que se rigió por la proclama gubernamental.

 

También alertó que se escaparían entre 700 y 900 millones de euros, unas cifras que dejarán al fútbol francés mal parado ante las otras cuatro grandes ligas europeas, frente a las cuales ya estaba en desventaja, a pesar de que un fondo de inversiones catarí destina cuantiosas sumas a mantener al PSG en la élite europea.

 

Aulas, sin embargo, no carga toda la culpa en el Gobierno, porque cree que varios presidentes de los clubes que se beneficiaban con la suspensión presionaron para que esta fuera una realidad.

 

Al final, sin embargo, le pide a la ministra de Deportes y al primer ministro, que, como el 2 de junio comienza la adaptación del desconfinamiento, analicen la posibilidad de "corregir el error en relación con el fútbol francés y permitir, con un protocolo sanitario que apliquen todas las partes, dar pie a una reanudación progresiva de los entrenamientos (en junio), y tal vez una reanudación de los campeonatos en julio y agosto", como permite la UEFA.

 

Aunque parece poco probable que el Gobierno dé marcha atrás a su determinación, se trata del fútbol y todo es posible. Así que habrá que esperar para ver qué sucede definitivamente con la Liga Francesa. (Héctor Miranda)

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